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jueves, 8 de noviembre de 2012

López Serrano, el edificio que recuerda a un gran empresario



En mis ocho años como periodista independiente en Cuba (1995-2003), en innumerables ocasiones escribí sobre La Habana, la ciudad donde nací el 10 de noviembre de 1942. El Naranjito, El Cerro y La Víbora, han sido las tres barriadas donde viví en la capital, pero vine al mundo en El Vedado, en el Hospital de Maternidad América Arias, en Línea y G. Por eso escogí esa foto, con una vista general de El Vedado en 1942, donde majestuoso sobresale el Edificio López Serrano, emblema del art déco cubano.

El López Serrano terminó de ser construido en 1932. Lo visité en dos ocasiones, cuando ya se encontraba muy deteriorado. Ojalá le hayan hecho una reparación general por su 80 cumpleaños. Es lo menos que merece el edificio que lleva el nombre de uno de los grandes empresarios que tuvo La Habana antes de que llegara Fidel Castro y la comenzara a destruir.

Situado en la Calle 13 No. 108 esquina a L, Vedado, el López Serrano fue el más alto de la capital hasta la construcción del Focsa, en 1956. Dos años después se inauguraría el Havana Hilton, hoy hotel Habana Libre. Si tuviera que escoger entre tantos 'monstruos' arquitectónicos habaneros, escogería esos tres. Al Hilton y al Focsa ya les había dedicado espacio en mi blog, me quedaba pendiente el López Serrano.

Pero, ¿quién fue López Serrano? Las primeras pistas las encuentro en los comentarios a una foto del edificio que Roberto Lam subió a Panoramio. En junio de 2008, Ferrege escribió: "El edificio art déco de fama mundial de José Antonio López Serrano pertenecía al industrial de la raza negra del mismo nombre, quien era dueño de talleres de imprenta así como de las compotas JALS, sus iniciales. Habia un comercial popular entre los niños cubanos que decía: Mami yo quiero JALS, compotas JALS!"

El mismo día, Lam responde: "Ferrege, gracias por sus aportes históricos sobre nuestra ciudad, no todos conocen esta historia y es bueno que la nueva generación tenga presente que no todo fue hecho gracias a Castro sino existían muchas cosas muy buenas antes que asumiera el poder".

Cuatro meses después, en octubre, Raspalena deja este comentario: "Si mal no recuedo, en el edificio López Serrano estaba instalada la segunda estación de TV en colores que salió en el mundo después de Estados Unidos. Era el Canal 12, del que era dueño Gaspar Pumarejo. Su director creo que fue Agustín Tamargo. Por favor digánme si estoy en lo cierto". Lam contesta: "Tienes razón, Cuba fue uno de los primeros en tener TV y TV a color también", y da una explicación técnica sobre la televisión, donde trabaja.

En febrero de 2010. JCDeus escribió: "Sr. Ferrege, permítame que le corrija, Don José Antonio López Serrano, propietario del Edificio que lleva su nombre y como bien dice usted de un gran conglomerado empresarial (le faltó nombrar la más famosa librería de Cuba, La Moderna Poesía, origen de su gran fortuna económica) era oriundo de Galicia, España. Por tanto era de raza blanca.Ya sé que ser blanco, negro o chino no condiciona para nada, pero sí reconocerá que es un gran error biográfico".

De un reportaje sobre el cierre en Miami de la librería La Moderna Poesía, publicado en El Nuevo Herald el 18 de febrero de 2010, extraigo informaciones de interés. La periodista Sarah Moreno conversó con Magdalena Álvarez, 75 años, sobrina y ahijada de José A. López Serrano. "Yo corrí­a por aquellos pasillos cuando era niña'', dice al recordar el edificio estilo Art Deco de la esquina de Obispo y Bernaza que en 1942 mandó a construir López Serrano, quien heredó el negocio de su padre, José López Rodríguez, un emigrante gallego conocido con el sobrenombre de 'Pote', que abrió el primer local de La Moderna Poesía en 1893.

"Él comenzó a comprar libros viejos y los vendía en una carretilla. Solí­a leer los obituarios para saber cuándo moría un abogado o un doctor, y entonces ir a comprarle su biblioteca a la viuda'', cuenta Álvarez al rememorar los comienzos de López Rodríguez, quien arribó a Cuba como un adolescente analfabeto y llegó a ser uno de los banqueros más importantes del país, propietario de un central azucarero y de numerosas imprentas, encargadas de imprimir tanto libros de texto como sellos y billetes de lotería.

Según su sobrina, López Serrano incrementó las propiedades de su padre con las conservas de bonito de la marca Comodoro, el Matadero Industrial de Cuba, las compotas JALS y los laboratorios de medicamentos Lex, además del Hotel Comodoro en Miramar. En 1931 construyó el edificio López Serrano, considerado el primer rascacielos de la isla. Cuando en 1959 el empresario abandonó Cuba para establecerse en Miami con su casa editora La Cultural S.A., tenía intereses en toda América Latina.

"López Serrano falleció en 1972 y su viuda, Joaquina Escapa, quiso abrir La Moderna Poesía en su memoria'', cuenta Álvarez, que entonces se convirtió en socia de su tí­a, fallecida en 1980. Con el cierre de la legendaria librería, la empresaria dice adiós a una faena familiar que pasó de generación en generación durante más de 117 años.

Igualmente valiosos son los datos encontrados en el sitio virtual cubano Galería Cubarte. "Los edificios de apartamentos para alquiler de dos y tres plantas, se comenzaron a construir en La Habana desde principios del siglo XX, dedicados a obtener el máximo beneficio económico de los terrenos. Pero en los años de las 'vacas gordas' (1917-19), se generalizó la construcción de edificios con apartamentos para alquilar. Por la velocidad que va tomando la vida moderna y nocturna de la capital, comienzan a resultar demasiado distantes las fincas y casas de campo, alejadas del bullicio de la ciudad y la vida social. La proliferación de estos Apart Hotel que se construyen para la alta burguesía -y el turismo- permitía a las familias tener un lugar donde pernoctar en la ciudad.

"Sobre el empleo de los adelantos tecnológicos del momento, que aseguraban a los inquilinos un servicio seguro y eficiente, en 1929 se comenzó a levantar el Edificio López Serrano, que por muchos años sería el edificio más alto de La Habana. Situado en la intersección de Línea y 13, fue proyectado por los arquitectos Ricardo Mira y Miguel Rosich, y se inauguró en 1932. Responden al encargo del Dr. José A. López Serrano -hijo de José López Rodríguez, el famoso 'Pote'- que era entonces miembro prominente de las Empresas Editoriales Cervantes y La Moderna Poesía.

"La apariencia exterior es de línea Deco, con marcada influencia norteamericana, en particular del Medical Center de New York con cuerpos entrantes y salientes que facilitan la ventilación e iluminación de los apartamentos. El estilo se extiende a las jardineras, plafones, y en el interior a las puertas de los elevadores -fabricadas por Otis en plata-níquel según diseño solicitado por los proyectistas- y las puertas de los apartamentos. Con diez pisos generales y cuatro en la torre, sus vestíbulos tienen bellos pisos de terrazo y los muros enchapados en mármoles rojos de Marruecos.

"En el lobby volvemos a encontrar la relación entre escultura y arquitectura: allí se sitúa el relieve El Tiempo, realizado en níquel-plata sobre un diseño de García Cabrera, y que fuera fundido en 1931 en talleres de Luyanó por un valor de 78 pesos (...) En la primera planta, locales de uso público: restaurante, farmacia, barbería, grocery. En los apartamentos se incluyen todos los servicios auxiliares necesarios al hogar: luz eléctrica, gas, cocina, teléfono, agua fría y caliente, salida de radio. De forma adicional se podía rentar la comida y el mobiliario".

Vale la pena reproducir extractos de lo que dice Wikipedia sobre el Art-decó (lo escriben así) en la isla. "Surgido después de la Primera Guerra Mundial llega a Cuba en 1923 y se desarrolla hasta los años 40 (...). No olvidemos que el Art-decó llega a Cuba proveniente de los Estados Unidos con la variante funcional del rascacielos y la influencia del racionalismo alemán representado en la figura de Mies van der Rohe y la Escuela de Chicago. Es por eso que se plantea que el Art-decó preparó el camino para la entrada del ideal moderno en Cuba y con él, aquellos estilos que llámense como lo quieran llamar, lo cierto es que responden a los valores éticos, estéticos y funcionales del racionalismo y la modernidad (...).

"Su máxima expresión en Cuba es el edificio López Serrano, que ya incorpora bodegas, tiendas, carnicería, peluquería, barbería, en fin un conjunto de servicios que preludian lo que serán los grandes edificios del Vedado moderno como el Focsa y Radiocentro. El Art-decó fue eclipsándose paulatinamente. En la década del 50 se quería hacer un triángulo turístico conformado por Miami, Las Vegas y La Habana. Es la explosión de la alta tecnología en las construcciones, que permite conjugar las líneas horizontales y verticales en un juego de formas geométricas que muchas veces parecen sostenerse en el aire, o simplemente apoyadas sobre un relieve natural, inalterable por la ligereza expresiva de la construcción. Aparece el penthouse, la propiedad horizontal, los apartamentos duplex, hoteles, casinos, etc. Todo teniendo como principio supremo la funcionalidad del espacio y la racionalidad constructiva".

En La Habana, otros ejemplos sobresalientes del Deco, como los cubanos le llamaban, son el Edificio Bacardí (1930); Hospital de Maternidad América Arias (1930); Cine-teatro Lutgardita (1932); Balneario de la playa del Casino Español (1937); Teatro Fausto (1938); Teatro América y edificio Rodríguez Vázquez (1941) y la Iglesia Metodista y Centro Estudiantil del Vedado (1951). Entre las casas particulares se encuentran las de Francisco Argüelles (1927), en 5ta. Avenida y 22; Manuel López Chávez (1932), en 41 y 44-A, Miramar; José Manuel Corroalles (1935), en Avenida 31 y 10, Marianao, y la de Salomón Kalmanovitz (1936), en Calle 28 No. 4517, Alturas de Miramar. Sólo algunas familias muy ricas adoptaron total o parcialmente el art déco en sus interiores, entre ellas las residencias de Juan Pedro Baró y Catalina Lasa, Ramón Crusellas, Enrique García Cabrera, Clemente Inclán y María Luisa Gómez Mena de Cagigas, condesa de Revilla Camargo.

En 2012 coinciden dos efemérides: los 80 años del Edificio López Serrano y el 40 aniversario del fallecimiento del hombre a quien le dedicaron una joya arquitectónica. Cuba le debe un homenaje a José Antonio López Serrano y a su padre, y también a todos los cubanos y extranjeros que dieron lo mejor de sí para hacer de La Habana lo que fue, una de las ciudades más cosmopolitas de América.

Tania Quintero
Foto: El Vedado en 1942, con el Edificio López Serrano en el centro. Soy neófita en estilos arquitectónicos, pero a mí el López Serrano se me parece más al Empire State o al Rockfeller Center que al Medical Center, tres de los edificios más conocidos de Nueva York. La foto fue tomada del blog Gaceta de Puerto Príncipe.

2 comentarios:

  1. Me tocó vivir en la esquina del López Serrano, y también al lado de otro edificio emblemático habanero: El Bacardí. Te agradezco mucho este trabajo, estupendo.
    El López Serrano fue canibaleado y quedó en un destrozo total, al menos cuando me fui en el 95 ya no quedaban ni los poignets de las puertas.

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  2. Naci' en Linea y M en el Vedado en 1929 y mi recuerdo primordial de esa epoca es la construccion del edificio Lopez Serrano. Desde el tercer piso de nuestro apartamento y tambien jugando en el parquesito cual nos quedaba del otro lado de la avenida Linea, seguia su construccion piso por piso con sus vigas de acero.

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