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viernes, 30 de enero de 2015

Recordando a Celeste Mendoza




Celeste Mendoza Beltrán nació en Santiago de Cuba el 6 de abril de 1930 y falleció en La Habana el 21 de noviembre de 1998. Tenía 13 años cuando se trasladó a la capital con su familia. Se dio a conocer en un programa radial de aficionados, interpretando El marañón, del trompetista, compositor y director de orquesta Julio Cueva (Trinidad 1897-La Habana 1975). De su primo Jorge Beltrán recibió lecciones de baile. Posteriormente formarían una pareja de baile y se presentaron en el cabaret Mi Bohío, en la Playa de Marianao, una de las zonas donde en la década de 1940-50 se podía ver y escuchar lo mejor de la música popular cubana.

En 1950 debuta en el Teatro Martí como bailarina de la Compañía Batamú. En 1951 integra el cuerpo de baile que en el cabaret Tropicana dirigía el coreógrafo Roderico Neyra, Rodney. Ese mismo año formó un cuarteto con Omara Portuondo, Gladys León y su hermana Isaura Mendoza, bajo la dirección del pianista, compositor y director Facundo Rivero (Santa Clara 1912-Miami?).

En 1952 se inicia como cantante solista y se presenta en el programa Alegrías de Hatuey de Radio Progreso, con el acompañamiento de la orquesta conducida por el maestro Ernesto Duarte (Matanzas 1922-Madrid 1988), autor de Cómo fue, Bájate de esa nube y Anda dilo ya, entre otros boleros, y de canciones como Nicolasa, Cicuta tibia y Dónde estabas tú. En 1953, invitada por Joaquín M. Condall, se presenta en Esta Noche CMQ, donde canta a dúo con Miguel de Gonzalo, nombre artístico de Miguel Ángel González (Santiago de Cuba 1924-La Habana 1975) y quien en 1948 grabó seis números con la Sonora Matancera, entre ellos Obsesión y Dos Gardenias.

Aunque es más conocida por cantar rumba y guaguancó, Celeste Mendoza también cosechó triunfos interpretando, con su particular voz, canciones del feeling como Soy tan feliz, de José Antonio Méndez (La Habana 1927-1989), boleros como Nuestras vidas, de Orlando de la Rosa (La Habana 1919-1957) o rancheras como Que me castigue Dios, del mexicano Marcelo Salazar.

Celeste realizó giras artísticas por Europa y América Latina, en Cuba siempre participó en programas radiales y televisivos, así como en espectáculos de teatro y cabaret, donde tuvo oportunidad de compartir escenario con Benny Moré, Bola de Nieve, Pedro Infante, Ninón Sevilla, Josephine Baker y Carmen Miranda (de estas dos últimas hizo geniales imitaciones). En 1953, forma parte del grupo de bailarinas de Tropicana que se mueven alrededor de Tin Tan, mientras el mexicano interpreta Piel canela en una escena de la película El mariachi desconocido o Tin Tan en La Habana.

Después de la llegada del barbudo al poder, canta en los festivales de música popular celebrados en la isla en 1962 y 1963. Participa en el documental Nosotros la música, realizado en 1964 por el cineasta cubano Rogelio París. Fue protagonista de cuatro documentales producidos por el ICAIC y de un corto musical para la televisión francesa. En 1964 actúa en París junto a Elena Burke, Los Papines y la Orquesta Aragón. Firma un contrato con la televisión francesa y aprovecha su estancia en Europa para llevar la rumba a públicos tiesos de Berlín, Moscú y Leningrado.

En 1982 empecé a trabajar en el ICRT y la primera función que me dieron fue de responsable de la sección cultural de La Revista de la Mañana, del Canal Tele Rebelde, que tenía una gran teleaudiencia y era conducido por la actriz Mariana Ramírez-Corría, hija de Carlos Manuel Ramírez-Corría, considerado padre de la neurocirugía cubana. Una vez, un familiar de la Mendoza me dio su teléfono, para cuando Celeste tuviera actuaciones, se las divulgara. Otros músicos y artistas también me llamaban a mi casa y me informaban de sus giras y viajes, como Sergio Vitier y Arturo Sandoval.

Celeste era una mujer de pueblo, alegre y sencilla y no sé cómo podía cantar y bailar siendo asmática. Recuerdo que en una de aquellas conversaciones telefónicas le conté que mi padre era fan incondicional de María Teresa Vera (Pinar del Río 1895-La Habana 1965) y una de sus canciones preferidas era Nena, del guitarrista y compositor Patricio Ballagas (Camagüey 1879-La Habana 1920). Y que una vez por la radio anunciaron Nena por Celeste Mendoza y resultó que no era la misma canción, si no un bolero con el mismo nombre.

Siempre me quedé con la duda. Ahora, gracias a internet descubro que la Nena interpretada por la Mendoza como si fuese uno de esos bolerones que se escuchaban en las vitrolas habaneras en los años 50, en realidad es un cuplé, compuesto en 1919 por el compositor catalán Joaquim Zamacois (1894-1976) y que alcanzó fama cuando Sara Montiel lo interpretó en la película El último cuplé.

Para Rita Montaner, La Única, Celeste Mendoza era "una verdadera artista cubana, que expresa en lo vocal y lo coreográfico, con espontaneidad, sin dobles, nuestra música popular y folklórica".

Tania Quintero

miércoles, 28 de enero de 2015

Pablo Milanés le canta a José Martí



En 1974, hace 40 años, Pablo Milanés lanzaba un disco dedicado a José Martí. Doce versos martianos arreglados y musicalizados por él:

Yo soy un hombre sincero,
Mi verso es como un puñal
Banquete de tiranos
Al buen Pedro
Si ves un monte de espumas
Vierte corazón tu pena
Éramos
Amor de ciudad grande
Poética
El príncipe enano
El enemigo brutal
Es rubia, el cabello suelto

Cada cual más hermoso y más hermosamente cantados. Algo que solo puede hacer una voz como la de Pablo Milanés (Bayamo, 1943).

Tania Quintero

lunes, 26 de enero de 2015

Recordando a Reinaldo Creagh


Reinaldo Creagh Verane, la voz de la vieja trova santiaguera, a los 96 años, decidió decir adiós el domingo 16 de noviembre. Su edad no le impedía seguir cantando y bailando en España y otros países europeos, donde era más conocido y apreciado que en la isla, a no ser en Santiago de Cuba, donde nació el 9 de julio de 1918.

Con apellidos poco comunes -Creagh es de origen irlandés y canario y Verane debe ser italiano, aunque en internet no lo he podido confirmar- Reinaldo tenía 20 años cuando se inicia en la música con unos amigos, en el conjunto La Sonora de 1938. Luego integra la Orquesta Cristal, de Guantánamo, la Estudiantina de los Hermanos Puente y la Estudiantina Invasora, donde estuvo desde los años 60 hasta su jubilación, tres décadas después. Hasta que 1994 le piden formar La Vieja Trova Santiaguera, junto a Reinaldo Hierrezuelo, Pancho Cobas, Aristóteles Limonta y Amado Machado.

Considerado un maestro en la música y en la vida, en su discografía resaltan los álbumes Vieja Trova Santiaguera (1994), Gusto y Sabor (1995), Hotel Asturias (1996), La Manigua (1998), Dominó (2000) y El Balcón del Adiós (2002). Su único disco en solitario lo grabó en 1998, se titula Boleros de toda una vida y el periódico El País le dedicó una reseña.

En You Tube se pueden escuchar varios boleros, entre ellos Cómo fue, Contigo en la distancia, Piel canela, Nosotros, Vereda tropical, Nuestras vidas, Quizás, quizás, Dos gardenias y La vida es un sueño, de Arsenio Rodríguez (Matanzas 1911-Los Angeles 1970).

Jodedor, como casi todos los cubanos, a un periodista de El Mundo que le visitó en Santiago de Cuba, cuando cumplió 80 años, Creagh le dijo que era viudo, "pero libre como el aire que respiro". En esa ocasión, el reportero escribió:

-Tarda veinte minutos en cambiar la camiseta de dormir y el bañador por un atuendo adecuado "a todos los amigos de España". Cuando ya se siente como un pincel se calza la gorra, y dedica otros cinco minutos a recorrer los pocos metros que separan su habitación de la puerta siempre abierta de su casa. Sin embargo, el cigarro, un habano rebelde que se apaga de cuando en cuando, lo enciende con la rapidez y precisión de un cirujano.

-El humo sube hasta el techo de uralita, derretido por el sol santiaguero de las 10 de la mañana. Reinaldo, dueño de una voz prodigiosa y un carácter afable, vive con su hijo, su nuera y su sobrino en una casa humilde de un barrio humilde, rodeado de viejas fotos de bodas, cabezas de geishas de escayola y godzillas de plástico. En Frecuencia Rebelde suena música disco. En el patio, junto a un gran aguacate en flor, cuelgan unos vaqueros y unas bragas blancas.

-"La guaracha, el bolero, la rumba, la habanera... Son como bichitos que llevo dentro y de los que no me puedo librar", dice abriendo mucho los ojos. "Y por encima de todos, el son, la música campesina y silvestre que nació en los alrededores de Santiago de Cuba. El padre y la madre del ritmo cubano".

Tania Quintero
Video: Reinaldo Creagh y el Sound Project en El paralítico, canción compuesta en 1930 por Miguel Matamoros (Santiago de Cuba 1894-1971).

sábado, 24 de enero de 2015

De americanos, espías y otras yerbas



Los gobiernos, sean del color que sean, tratan de colar a sus espías en todas partes, dentro y fuera de su país. Pero en las cancillerías y embajadas lo excepcional es encontrar a funcionarios que no sean o no hayan sido espías. Mientras más anónimo, mejor es un espía.

Puede que además de su curriculum oficial, Roberta Jacobson tenga otro. Pero como hasta ahora no se ha sabido que pertenezca a la NSA, la CIA o el FBI, aceptemos que es diplomática de carrera y como tal, claro, tendrá que hacer informes a malanga y su puesto de viandas, algo normal en la esfera diplomática.

No es el caso de Josefina Vidal ni de su segundo Gustavo Machín, de quienes se ha divulgado sobre su labor en el espionaje, un oficio tan viejo en el mundo como el de la prostitución. Y quienes tienen más datos sobre ellos es precisamente Estados Unidos.

A pesar de los truenos, los americanos se han sentado a negociar con espías. Lo acaban de hacer en La Habana y lo harán dentro de dos semanas en Washington. Es de esperar que conversen con cien ojos y cien oídos, sabiendo que pisan un terreno en el cual Cuba lleva 56 años metido, con agentes que en Moscú han aprendido de la KGB y de la Stasi en el Berlín de la RDA. Más lo que por su cuenta han podido aprender de los servicios secretos de Estados Unidos, Reino Unido e Israel, considerados los mejores del planeta.

Me parece bien que a partir del 17 de diciembre, fecha de arrancada del Obamacastro, los Estados Unidos sigan siendo consecuentes con su política de derechos humanos y no marginen a los disidentes y periodistas independientes residentes en la isla y que son tan cubanos como los que más, porque la cubanía no la da un carnet rojo del partido. Ellos representan mejor a la sociedad cubana que esos mencionados por Josefina Vidal, quien ya ha dejado ver por dónde van los tiros de los representantes de la autocracia verde olivo.

Al margen de las conversaciones oficiales, creo que los americanos además de leer sitios que a diario reportan sobre Cuba y sus opositores, y que permite saber quién es quién dentro de la oposición y el periodismo independiente, debieran tener una fuente neutral y objetiva en la disidencia. Para que inviten a quienes vale la pena invitar, bien por su trayectoria o por su labor en ese momento.

Una anécdota. En los ocho años que fui periodista de Cuba Press, nunca vi con buenos ojos a una serie de personajes, intuía que eran chivatos, los evitaba y trataba de no coincidir con ellos en ningún lugar. Cuando en junio de 1997 violentamente arrestaron a los cuatro redactores de La Patria es de Todos, Martha Beatriz Roque Cabello, Félix Bonne Carcassés, René Gómez Manzano y Vladimiro Roca Antúnez (primo mío por parte de madre), me pareció sospechoso que solo hubieran detenido por unas horas, en Villa Marista, a Odilia Collazo, alias Lili, quien había inventado un 'grupo de apoyo a la disidencia interna', para estar a toda hora cerca de los cuatro

Por Ariel Tapia, vecino nuestro de la Víbora y periodista de Cuba Press, Iván y yo sabíamos de la pata que cojeaba la Lili, su partido pro derechos humanos y su ala juvenil, a la cual Ariel pertenecía. Si llamaba la atención que solo la hubieran detenido unas horas en Villa Marista (dijo ella, porque a lo mejor ni eso). más inexplicable fue que ella hubiera decidido casarse con un marido policía que tenía, por los mismos días que el Departamento de Seguridad del Estado (DSE o G-2), decidió arrestar a Martha, Félix, René y Vladimiro.

Odilia Collazo era cúmbila fuerte de los americanos: con el paripé de su partido pro derechos humanos, enseguida sabía los nombres y apellidos de los opositores detenidos, en la capital y en el resto del país, y si los iban a enjuiciar o no.

Cuando en abril de 2003, a raíz de la primavera negra, el DSE decidió 'quemar' a varios de sus agentes infiltrados en la disidencia y el periodismo independiente, entre ellos la Collazo, nos dimos cuenta que toda esa información sobre opositores detenidos y esos reportes que hacía sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, y que ella de inmediato se lo soplaba a los americanos, por teléfono o en la SINA (Sección de Intereses, a la cual entraba y salía como Pedro por su casa), era porque el G-2 se lo informaba con lujo de detalles.

La Collazo era punto fijo en todos los convites de los americanos celebrados entre 1995 y 2003, cuando decidieron incinerarla. No sé cómo se comportaría en la SINA, porque me fui de Cuba sin nunca haber estado allí, pero las pocas veces con coincidí con ella en la residencia del jefe de la SINA o de la agregada de prensa y cultura, a los pocos minutos de llegar, enseguida buscaba la manera de hacer un 'aparte' con los americanos, en el patio, la terraza o una sala.

Recuerdo que el día que a mi primo Vladimiro le dieron la primera visita en Villa Marista, fui hasta su casa, en Nuevo Vedado, para que su mujer me contara y escribir una nota o decirlo por Radio Martí.

Unos diez minutos después llegó Tim Brown, entonces consejero político en la SINA y que por su aspecto, grande, gordo y colorao, parecía un cowboy. Nos sentamos a la entrada, pero la hija de la mujer de mi primo nos dijo que iba a hacer café y nos invitó a entrar y sentarnos en las sillas alrededor de la mesa del comedor.

Cuando la joven se fue a la cocina, aproveché y le dije a Tim Brown que era evidente que Odilia Collazo había estado infiltrada y probablemente hubiera sido una de las que delató a los cuatro (en el 2000, cuando por motivos de salud a Martha Beatriz la excarcelaron, a Arnaldo Ramos y a mí, Martha nos contó que durante uno de los interrogatorios en Villa Marista, le preguntaron por cosas que solo pudieron saberlo porque se los hubiera dicho alguien que estuvo presente y ya en su celda, recordó que había sido en la embajada de España y que la Collazo a su lado puso su bolso, donde con claridad pudieron grabar todo lo conversado).

Tim Brown reaccionó como suelen reaccionar muchos diplomáticos y extranjeros, diciendo que "los cubanos somos paranoicos", que donde quiera vemos informantes y espías. Le dije que si me quería creer, me creyera, si no, ése era su problema, que el tiempo diría la última palabra. Y así fue. Llevo once años en Suiza y no sé si actualmente en la SINA hay uno o varios diplomáticos estilo Tim Brown.

Pero por lo que cada día leo por internet sobre Cuba y su disidencia, tengo la impresión de que la fuente que los americanos tienen dentro de la oposición parece está 'contaminada' y no es imparcial, pues están suministrándoles aquellos nombres de disidentes y periodistas independientes que al DSE les cuadra, sobre todo en estos momentos, cuando el régimen quiere ser el ganador en el match Obama-Castro, para que antes de que termine el actual mandato demócrata, levanten el embargo, eliminen la ley de ajuste cubano y quiten a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, entre otras demandas de los Castro y sus espías.

En Cuba, ya se sabe, no hay una oposición verdaderamente fuerte ni ha surgido un verdadero líder opositor, con poder de convocatoria entre la población, que llene espacios callejeros y no cuatro gatos en una esquina. Pero en toda la isla hay gente que debía ser tenida en cuenta a la hora de conformar listas de invitados, bien para conversar con congresistas o desayunar, almorzar o cenar con un alto funcionario de la Casa Blanca.

Y que no sean siempre los mismos. Miriam Leiva escribe de pascuas a san juan y ahora vive del cartelito de viuda de Chepe, con mi mayor respeto para ella y su esposo. Estuvo en el teque con los seis congresistas el domingo 18 de enero y el viernes 23 en el desayuno con la Robertson. Ok, fue el domingo con los congresistas, pero a ese desayuno debió haber ido Jorge Olivera, el único periodista independiente del Grupo de los 75 que se ha quedado en Cuba. Otro ejemplo, Elizardo Sánchez, que allá le dicen 'el camaján' o el 'agente juana', por el libro que le hizo la Seguridad.

Elizardo quiere estar como dios, por todas partes, y eso me recuerda a Odilia Collazo, que no se perdía una y era amiguísima de los americanos y en particular de Tim Brown, quien a cada rato se aparecía en su casa de San Miguel del Padrón (según las malas lenguas era para vacilar a la hija de la Collazo, que tenía tremendo cuerpo). Ok, fue el domingo con los congresistas, pero a ese desayuno, en vez de Elizardo, debió haber ido Sonia Garro y su esposo Ramón Muñoz, el más cojonudo de los actuales activistas, que se subió con un machete en la azotea de su casa y mandó al carajo a los Castro. Sonia y Ramón estuvieron más dos años injustamente encarcelados y su excarcelación, el 9 de diciembre, forma parte de los acuerdos Obamacastro.

Otro que por su trayectoria debió haber ido al desayuno con la Jacobson es Oscar Elías Biscet, uno de los disidentes más cojonudos de los últimos años en la isla. Es una lástima que la prisión le haya pasado factura, algo que hicieron a propósito, porque Biscet sí tenía madera de líder, mucho más que algunos que ahora están pa'la foto y el figurao.

Los americanos debieron haber invitado a Biscet porque ellos mismos le entregaron una Medalla por la Libertad. Las personas no son chiclets, que cuando te cansas de masticarlos los tiras. A la gente valiosa, como Biscet, no se le puede olvidar ni tirar pa'la tonga. Tampoco podemos olvidar a Orlando Zapata Tamayo, Laura Pollán y tantos y tantos cubanos que en 56 años han muerto, enfermado o dado los mejores años de su vida para que Cuba sea una nación democrática.

Berta Soler no quiso ir al desayuno, tampoco al coctel de despedida a Roberta Jacobson y según he sabido, dice que no va a ir ningún convite más de los americanos. Espero que lo haya dicho en un momento de calentura, pues si además de Sonia y Ramón hay alguien ante quien hay quitarse el sombrero es ante las Damas de Blanco, cuando Laura Pollán estuvo al frente y después con Berta, a quien han tratado de serrucharle el piso con toda clase de serruchos.

A Antonio Rodiles también están queriendo mandarlo pa'la fábrica de mondongos, encabronándolo para que le dé un infarto, que a su edad puede ser mortal, reitrándole el pasaporte o con jugadas sucias. Como la del viernes 23 de enero, que a última hora Elizardo convocó a una rueda de prensa a la 1 de la tarde en su casa, para joderle la conferencia de prensa que con tiempo había convocado Rodiles, para las 2 de la tarde en su casa. Los dos viven en el municipio Playa, pero con tan poco tiempo entre una conferencia y otra, no le resultaba fácil estar en las dos ni los periodistas extranjeros y a los independientes.

Cinco semanas después del lengueteo obamista-castrista, en Cuba ya está en la candela un ajiaco, cocinándose con carbón o leña. Sin carne de res, como lo hacían en Camagüey, y sin malanga o ñame, entre otras viandas, pero donde no faltan estos ingredientes:

- El régimen, contento con el regreso de sus espías e ilusionado porque va a poder metérsela por detrás y sin vaselina a los americanos.

- Una mayoría de cubanos soñando ya con Mc Donald's y autos Ford, o apurando los papeles o las balsas para irse echando, temiendo que eliminen la ley de ajuste (prefieren ver los cambios desde la Florida).

- Campesinos, profesionales y trabajadores por cuenta propia, esperando créditos y abastecimientos que les permita convertirse en pequeños empresarios de verdad y no de mentiritas.

- Militares, segurosos, policías y chivatientes, preocupados porque un día tengan que rendir cuenta de sus actos represivos.

- Los opositores, a priori, divididos en dos grandes bandos: unos a favor del Obamacastro, otros en contra, aunque con matices. Y no descarto que surja un tercer bando que esté con dios y con el diablo, y un cuarto, que le dé lo mismo chicha que limoná.

Si antes del 17 de diciembre no había espiritista, babalao o cartomántica que pudiera adivinar el futuro de Cuba, ahora menos.

Tania Quintero

Postdata.- Por si el viernes en la conferencia de prensa o en el coctel de despedida, Iván tenía oportunidad de hablar con Roberta Jacobson, le mandé a Iván un email con lo que a mí me hubiera gustado preguntarle o decirle. Lo titulé Dos posibles preguntas y una sugerencia a Roberta Jacobson:

Por ley de la vida, a Fidel y Raúl Castro les queda poco. Los cubanos piensan que ya ellos han preparado las condiciones para que la dinastía Castro siga gobernando. ¿Piensa también lo mismo Estados Unidos? Como la oposición cubana no está preparada para gobernar, cuando llegue ese momento, se podría crear una situación de inestabilidad política en Cuba. ¿Que usted opina al respecto?


En las negociaciones secretas que durante año y medio han llevado a cabo Cuba y Estados Unidos, ¿estuvo presente la Base Naval de Guantánamo? Tengo la impresión de que por ahora Cuba no quiere tocar el tema de la devolución de la Base, a diferencia de otros temas en los cuales insiste, como eliminar la ley de ajuste cubano, quitar a Cuba de la lista de países terroristas y, por supuesto, el levantamiento del embargo.


Una sugerencia: que delegaciones de congresistas, políticos y personalidades estadounidenses, no solo hablen con el gobierno y la disidencia, si no también con la gente en las calles habaneras y de otras provincias, porque siempre todo se queda en la capital y La Habana no es Cuba.


viernes, 23 de enero de 2015

A pesar de su deterioro, La Habana es La Habana



En La Habana viven más de 2 millones de personas. Por su extensión, es la provincia más pequeña. Tiene 15 municipios: Habana Vieja, Habana del Este, Centro Habana, Cerro, Diez de Octubre, Guanabacoa, Regla, San Miguel del Padrón, La Lisa, Marianao, Playa, Boyeros, Cotorro, Arroyo Naranjo y Plaza de la Revolución.

La Villa San Cristóbal de La Habana fue fundada por Diego Velázquez el 16 de noviembre de 1519 -acaba de cumplir 495 años- y fue la sexta villa fundada por los colonizadores españoles.

La Plaza de Armas, situada frente al Palacio de los Capitanes Generales, hoy Museo de la Ciudad, fue centro de la vida oficial y pública de La Habana en la época colonial. Allí se alza un monumento muy peculiar, El Templete, una columna con una inscripción en latín, casi borrada, que dice: "Detén el paso, caminante". En ese lugar, en el siglo XVI, hubo una ceiba y a su sombra se celebró la primera misa y el primer cabildo.

La Habana resurgió en varias ocasiones de los escombros y cenizas a que la redujeron los distintos ataques de piratas y corsarios franceses durante la primera mitad del siglo XVI. En esa época, el Puerto de La Habana fue el mejor protegido de las Américas y a él llegaban oro, plata, alpaca, esmeraldas, maderas preciosas, especias, cueros, maíz, papas, cacao, mandioca, procedentes de las distintas naciones hispanoamericanas y que desde el puerto habanero en días señalados, partían convoyados hacia España.

El 20 de diciembre de 1592, Felipe II confirió a La Habana el título de Ciudad. Por mandato de la Corona Española, en el siglo XVII fue fortificada, por considerarla "Llave del Nuevo Mundo y antemural de las Indias Occidentales". Durante ese siglo, en La Habana surgen construcciones monumentales, civiles y religiosas, como el Convento de San Agustín, la Iglesia del Santo Angel, el Hospital de San Lázaro y la conclusión del Castillo del Morro, a la entrada de la bahía.

Amanecía el 6 de junio de 1762 cuando en el horizonte apareció una impresionante armada británica: más de 50 navíos y 14 mil hombres. Para tomar la ciudad, los ingleses tuvieron que rendir el Castillo del Morro, defendido por una guarnición española. Tras dos meses de sitio, La Habana se rindió. Durante un año fue gobernada por Sir Georges Keppel, hasta que a mediados de 1763 los ingleses se la devolvieron a los españoles a cambio de la Península de la Florida.

En ese mismo año se inició la construcción de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, la mayor construída por España en el Nuevo Mundo y que apuntaló el sistema defensivo de La Habana. Su posición privilegiada convirtió a la Fortaleza de la Cabaña en bastión inexpugnable. Contaba con un elevado número de cañones fundidos en Barcelona, los mismos que hoy simbólicamente custodian la entrada de la Bahía de La Habana.

Hacia fines del siglo XVIII, La Habana se convirtió en una floreciente ciudad debido a su comercio marítimo. En 1818 se declaró libre su puerto y a partir de entonces el lujo y la ostentación se instaló en ella. Las tiendas ofrecían el último grito de la moda en Europa y Estados Unidos, los teatros recibían a los mejores actores y cantantes del mundo y la burguesía construyó espléndidas mansiones, ganándose La Habana el sobrenombre del París de las Antillas.

En 1837 es inaugurado el primer tramo de ferrocarril, de 51 kilómetros, entre La Habana y Bejucal, y es usado para transportar azúcar desde el valle de Güines hasta el puerto habanero. Cuba se convirtió en el quinto país del mundo en tener ferrocarril y el primero de los de habla hispana, España incluida. A lo largo del siglo XIX, La Habana se enriquece con centros culturales como el Teatro Tacón y el Liceo Artístico y Literario, entre otros, y es visitada por europeos de renombre, como Alejandro de Humboldt, quien quedó maravillado con la ciudad y el puerto.

En 1863, para propiciar la expansión y construcción de nuevas edificaciones, fueron derribadas las murallas que protegían la ciudad de piratas y corsarios. A fines del siglo XIX, las clases acomodadas dejaron sus casonas en El Cerro para irse a vivir a una nueva barriada, El Vedado. En el siglo XX, emigraron hacia Miramar, una zona más apartada y con muchas áreas verdes. Posteriormente, los más ricos decidieron asentarse en repartos exclusivos, como el Havana Biltmore y el Country Club, rebautizados por la revolución con los nombres aborígenes de Siboney y Cubanacán.

El siglo XX se inicia con la derrota de España por Estados Unidos. Bajo la ocupación estadounidense, La Habana no sólo cobró nuevo auge, sino que por vez primera se realizaron obras en beneficio de la población, como la construcción de un gran acueducto, iluminación, limpieza, saneamiento de la ciudad y vacunación obligatoria.

Es también el siglo donde se construyen suntuosos hoteles con casinos (Hotel Nacional, Havana Hilton y Havana Riviera) y cabarets como Tropicana, Sans Souci y Montmatre. Meyer Lanski, Lucky Luciano y Santos Trafficante, entre otros mafiosos estadounidenses de origen italiano, operan a sus anchas en la capital cubana.

Por las calles habaneras transitan los últimos modelos de Cadillac, Chevrolet, Buick, Chrysler, Ford, Oldsmobile, Mercedes... En 1950 la televisión llega a Cuba y muy pronto las familias pueden comprar televisores, como ya mucho antes habían podido adquirir -a precios relativamente módicos, al contado o a plazos-, radios, refrigeradores, lavadoras y ventiladores, entre otros equipos. Todo Made in USA.

Por el clima, casi todos los bancos, cines, oficinas, tiendas, restaurantes y cafeterías tenían aire acondicionado, igual que en muchos hogares. El más pobre de los cubanos se bañaba con jabón Palmolive o Camay y cepillaba sus dientes con pasta Colgate, marcas fabricadas en Cuba: antes de 1959 la industria ligera, en particular la alimenticia, había alcanzado un notable desarrollo.

La Habana Vieja es el municipio más antiguo de la ciudad, sus casas y edificios se remontan al siglo XVI. A algunos visitantes les recuerda Cádiz, en Andalucía, y Tenerife, en Canarias. El escritor cubano Alejo Carpentier la llamo "ciudad de las columnas", también pudo llamarla "ciudad de los portales". Pero hoy habría que decirle "ciudad de las rejas": para protegerse de robos, la gente ha enrrejado balcones, terrazas y ventanas, por lo regular chapuceramente.

En La Habana Vieja se encuentran los grandes monumentos antiguos, murallas, palacios, conventos, fortalezas, plazoletas y callejuelas. En 1981 fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Entre los museos más importantes se encuentra el Museo de la Ciudad, en el otrora Palacio de los Capitanes Generales y que hasta 1920 fue Palacio Presidencial. Muy cerca se localiza el Palacio del Segundo Cabo, sede del Instituto Cubano del Libro; el Templete y el Castillo de la Real Fuerza. A pocos metros, en la Plaza de la Catedral, radica el Museo de Arte Colonial.

El hotel Habana Libre, otrora Havana Hilton, fue inaugurado en marzo de 1958. Radica en la céntrica esquina de 23 y L, donde nace La Rampa, emblemática avenida habanera. Ubicado en la barriada de El Vedado, frente a Coppelia, la más concurrida heladería cubana, y al cine Yara, es el hotel preferido de los capitalinos, quienes a pesar de las restricciones, siempre han buscado la manera de entrar al Habana Libre, para sentarse en su lobby o disfrutar de sus servicios.

En la década 1960-70, los cubanos podían hospedarse y acceder a todas las instalaciones del Habana Libre con la monedad nacional. Después, hasta los años 80, la gente continuó yendo, bien a la peluquería o al bar al lado de la piscina, más conocido por Las Cañitas y al cual acudía la flor y nata del periodismo y la intelectualidad local. O a desayunar o merendar en su cafetería, o a almorzar o cenar en El Polinesio, restaurante de comida asiática. En los 90, con la llegada del período especial y el imperio del dólar, el acceso de los cubanos al Habana Libre se fue limitando y hoy sólo pueden ir quienes puedan pagar con divisas.

Antes de 1959, no había famoso que no pasara por La Habana: Frank Sinatra, Nat King Cole, Ava Gardner, Marlon Brando... Casi todos se hospedaban en el Hotel Nacional y hoy allí pueden verse fotos de cuando La Habana era La Habana. Una de las capitales más cosmopolitas de las Américas.

Tania Quintero
Foto: El hotel Habana Libre desde una céntrica calle habanera. Tomada del blog de Alejandro Armengol.

miércoles, 21 de enero de 2015

Canek, la rosa helada que hace nueve años me enviaste



Cuando en 2004 leí las declaraciones de Canek Sánchez Guevara en la revista mexicana Proceso, no paré hasta entrevistarlo. Entonces él vivía en Oaxaca y yo en Lucerna, y a pesar de que no era de contestar emails, logré que respondiera mi cuestionario.

La entrevista, inédita, se la propuse a varios medios, pero finalmente el 13 de abril de 2007 la subí a mi blog. Su título inicial era "Me aburre ser nieto del Che", pero como ya para esa fecha Canek y yo éramos amigos y le conocía bastante, decidí ponerle Adoro el anonimato.

Porque Canek, quien acaba de fallecer en México a los 40 años, como consecuencia de una complicación por una cirugía cardiovascular, era un tipo que odiaba la fama y no le gustaba que lo encasillaran. Quería pasar inadvertido, aunque físicamente no lo tenía fácil: medía casi dos metros. Salió alto a su padre, el mexicano Alberto Sánchez Hernández. Su madre, la peruana Hilda Guevara Gadea, la hija mayor del Che, era bajita.

Canek fue quien me editó el libro Periodista, nada más, que se puede leer en mi blog. También fue quien en 2005 me animó a escribir mis recuerdos de los primeros años de la revolución. En formato word le envié un largo testimonio y me propuso cuatro títulos: Melón y revolución, Verde como las palmas, Del PSP al PCC y Harry Potter y la revolución escatimada, que así finalmente se tituló. Una versión de ese testimonio se publicó en tres partes en Diario de las Américas con el título Una revolución verde por fuera y roja por dentro.

Entre 2005 y 2008, a través del correo electrónico, Canek y yo intercambiamos puntos de vista y escritos suyos o míos. El 3 de enero de 2006 me contaba: "Tania, por mis constantes discusiones con la izquierda procastrista ya he tenido el gusto de recibir insultos varios, incluyendo uno de mi querida tía Aleida, quien en una gira en Italia se topó con un compa italiano, y cuando éste le hizo saber que estaba de acuerdo con mi crítica al socialismo de Estado, ella respondió que yo era un verdadero imbécil y que no tenía una puta idea de lo que decía. En fin, es sólo una de tantas anécdotas, a las que a veces respondo iracundamente, a veces con guante blanco y a veces con el silencio más rotundo, según el ánimo".

Al día siguiente, el contenido de su email era muy distinto: "El fanatismo es una cierta predisposición, y quien es un fanático religioso fácilmente puede serlo en lo político también (el mejor ejemplo, lo intuyes bien, es el del islamismo radical; pero el bushismo opera de forma similar -hay que escuchar a Bush para comprender lo que es ser un enajenado de verdad- como Fidel). La fe no es un peligro (ni la ideológica ni la religiosa) el ùnico peligro está en el Absoluto, en el fanatismo, en la negación de todo lo demás".

El 15 de enero de 2006 me decía: "Ya el martes estaré en Burdeos, Francia, así que te escribiré con calma". Y me adjuntaba La transición, "un texto pensado para leer desde adentro (no sólo en Cuba, sino dentro de la discusión cubana en general) no utilizo el tono habitual de la denuncia o la divulgación de lo que ocurre en Cuba. Aún a pesar de mis vísceras he omitido lo más visceral de mi vocabulario en aras de un entendimiento mutuo... a ver qué ocurre"

Aquel artículo escrito por Canek hace ocho años empezaba así: "Fidel Castro tiene un enemigo en sí mismo, más poderoso que el mercado y el capital, más eficaz que cualquier disidencia y tan inevitable como la vida misma. No morirá porque así lo deseen sus furibundos enemigos, ni por anuncio de babalao alguno, mucho menos por envenenamiento o bala; será la muerte quien acabe con él, cerrando, simplemente, su ciclo vital. Morirá porque todos hemos de morir; morirá en cama, arropado por el Aparato, mimado por los órganos de propaganda. Claro que sería muy inteligente, tanto en términos prácticos -inmediatos- como en aquellos históricos que tanto obsesionan al Comandante, que iniciara él mismo las necesarias reformas políticas, económicas y culturales que Cuba requiere".

Solía pedirme mi opinión sobre sus textos, se las daba y con los buenos modales que siempre le caracterizaron, no demoraba en agradecerlo: "Querida Tania, gracias miles por tus acotaciones, todas muy correctas. Por lo demás, no te inquietes, a mí no me ofenden las palabras, y las tuyas siempre las recibo con cariño".

En 2007 se le metió en la cabeza hacer una web sobre Cuba, con el nombre de El Cubo, donde se publicarían Cubonews, un servicio noticioso que yo haría. La literatura también tendría espacio: "La verdad es que tengo más de mil libros en formato electrónico (word o pdf) y otros tantos ensayos de distintas épocas que he ido copiando por ahí, pero como soy tan desorganizado me cuesta 'un huevo' encontrar algo en ese caos. Y me río, porque a pesar de trabajar con bases de datos no he sido capaz de hacer una para organizar todo eso. En fin, algún día lo haré", me decía el 20 de abril de 2007.

Tendría mucho que contar sobre los más de tres años de intensa amistad digital con Canek Sánchez Guevara (La Habana 1974-México 2015), un cubano-peruano-mexicano que demasiado pronto se ha ido. Prefiero despedirme y recordarlo con sus propias palabras:

"Mi madre, mi hermano Camilo y yo nos fuimos a vivir a La Habana en el verano de 1986, e inmediatamente después, entré a la secundaria Carlos J. Finlay, en Línea y G, en pleno Vedado. Honestamente, fue un choque tremendo. No tanto por las diferencias tangibles, materiales, como por las otras, las incorpóreas, las no-cósicas: de ser la revolución una utopía o una conversación, se convirtió para mí en una realidad absoluta.

"Entendámonos, yo no entendía un carajo de la revolución, tan sólo intuía que era el núcleo de nuestra vida (de la vida que yo había vivido con mi familia) y que se trataba de algo de lo que sólo se hablaba en voz alta cuando se estaba en confianza. De hecho, mi relación familiar con Ernesto Guevara nació en Cuba, donde irremediablemente fui bautizado como El Nieto del Che, y eso ya a los doce años.

"Me costó mucho aprender a lidiar con esa suficiencia revolucionaria tan llena de carencias, con ese discurso que se contradecía al abandonar el aula y con la maldita obsesión de algunos de mis profesores con que yo tenía que ser el mejor.

"Ser El Nieto del Che fue sumamente difícil; yo estaba acostumbrado a ser yo, a secas y de pronto comenzó a aparecer gente que me decía cómo comportarme, qué debía hacer y qué no, qué cosas decir y qué otras callar. Imaginen, para un preanarquista como yo, eso era demasiado. Por supuesto, me empeñé en hacer lo contrario".

Tania Quintero

Foto: El 22 de diciembre de 2005, recibí un email donde Canek me decía: "Tania, hoy he tenido un día infernal y mi computadora también en sus días. Perdí el tiempo revisando la máquina y calmando a Emil (asunto de dientes). Sólo pude escribir un párrafo y no por falta de inspiración, me duele la espalda de estar encorvado y estoy de mal humor. Con el día del carajo, no me dio tiempo a enviar el paquete hoy. Está todo listo y embalado, así que mañana en cuanto me levante lo envío. Te llegará el lunes. Mientras, te mando una rosa helada. CK".

Del ayer de la cocina cubana



Decenas de recetas de carnes, aves, pescados, mariscos, arroces, sopas, caldos, frijoles, huevos, ensaladas, salsas, viandas, vegetales, frituras y postres, entre otras, pueden encontrar en estos dos links de El Güije: aquí y aquí.

Los más de cincuenta años de escasez de alimentos en Cuba, no deben hacernos olvidar que antes de 1959, los cubanos comíamos bueno, barato y sabroso.

Tania Quintero

lunes, 19 de enero de 2015

Recetas para comer como un Papa



La cita es en la puerta de Santa Ana. Un par de guardias suizos con el uniforme azul controlan quién entra y quién sale de la ciudad del Vaticano. Junto a ellos, David Geisser, vestido de calle, hojea una publicación llamada Il mio Papaen la que, por un euro y bajo la apariencia de una revista del corazón, se cuenta cada semana la vida y milagros de ese fenómeno -espiritual y mediático- llamado Francisco. También Geisser, de 24 años, pretende aprovechar los focos que desde marzo de 2013 no han dejado de alumbrar la plaza de San Pedro.

Cuando, hace dos años, aterrizó en Roma para formar parte del Ejército del Papa -en el que solo se puede ingresar si se es suizo, católico, soltero y con un pasado tan limpio como una patena-, el joven alabardero de Su Santidad ya había publicado dos libros de cocina en su país y había llegado a ser comparado con Jamie Oliver, la estrella de los fogones británicos.

Así que Geisser, espabilado como él solo, vio el cielo abierto: ¿qué mejor ocasión que aprovechar su estancia en el Vaticano para publicar un libro de recetas con los platos preferidos de Jorge Mario Bergoglio y de sus inmediatos antecesores?

-Pasen por aquí. ¿Desean tomar algo?

David Geisser, delgado, alto, rubio, es tan amable ofreciendo un café en las dependencias de la Guardia Suiza como firme a la hora de evitar cualquier cuestión -¿qué misiones son más interesantes? ¿qué tipo de armas de fuego llevan?- que pudiese poner en peligro la seguridad del Papa.

Le basta con una sonrisa para dejar claro que la cita es para hablar de su libro: “Además de contar qué platos le gustan a los papas, he creado algunas recetas inspiradas en santos, lugares o símbolos religiosos. Por ejemplo, la dedicada a San Nicolás de Flue, el patrón de Suiza, solo es a base de hierbas”. Y eso, ¿por qué? “Porque pasó los últimos 20 años de su vida como ermitaño”.

También se podría decir que David pasó los primeros 20 años de su vida soñando con ser algún día guardia suizo: “Mi padre fue también guardia suizo, desde 1980 a 1982, con Juan Pablo II. Él estaba en la plaza cuando Ali Agca atentó contra él. Mi padre siempre me contó muchas historias de aquella época, me trajo a Roma varia veces, y yo miraba extasiado a los guardias suizos”. Ahora es uno de ellos, tal vez el más famoso: “Somos 110, prácticamente una familia”.

Bajo el título Buon Appetito: recetas, historia y perfiles y a través de 198 páginas llenas de fotografías con los platos, David Geisser desvela en su libro los manjares favoritos de los últimos tres pontífices y alguna que otra debilidad culinaria de otros importantes dignatarios del Vaticano. El plato preferido de Juan Pablo II eran los pierogi, una de las especialidades más típicas de la cocina polaca.

Se trata de una pasta rellena con carne de cerdo y legumbres parecida a los raviolis y que, sobre todo, comía en Navidad. Karol Wojtyla se hacía preparar sus platos favoritos por monjas polacas y solía poner fin a la cena con un pastel de manzana. Por su parte, y ya desde antes de ser elegido Papa, el cardenal Joseph Ratzinger era un asiduo cliente del restaurante La cantina tirolesa, a dos pasos del Vaticano, donde se dejaba servir platos bávaros. La mesa número seis aún sigue estando reservada para él, aunque Benedicto XVI ya no abandona el monasterio del interior de los muros vaticanos que eligió para “apartarse del mundo” tras su renuncia.

Pero, según logró saber el joven guardia suizo, Joseph Ratzinger aún sigue desgustando sus platos favoritos, como la wurtssalat, una ensalada de embutidos cortados en rodajas finas, acompañadas de tiras de cebolla y aderezadas con vinagre, aceite y sal. Benedicto XVI también siente una debilidad muy humana por el lechón asado y los pasteles de cereza espolvoreados con azúcar. Su sucesor en la silla de Pedro, Francisco, adora comer empanadas, siente debilidad por la llamada colita de cuadril -trozos de filete estofados- y su postre favorito es el dulce de leche.

En su trabajo de investigación para escribir el libro, David Geisser tambien revela los platos preferidos de otros importantes dignatarios de El Vaticano. El secretario de Estado, Pietro Parolin, amortigua los problemas de la Curia cuando le ponen por delante un plato de ñoquis al Vaticano, mientras que el arzobispo alemán George Gänsswein, famoso por su porte privilegiado y por ser el secretario personal de Joseph Ratzinger, confiesa su debilidad por la cocina italiana, en especial por el saltimbocca a la romana -un plato a base de ternera, jamón y salvia.

David Geisser cuenta que ya ha tenido ocasión de regalarle su libro -que por el momento solo ha sido editado en alemán- al papa Francisco y que espera que se traduzca a muchos idiomas porque, añade, es una obra pensada para ser puesta en práctica: “He cocinado cada receta al menos cinco veces, hasta quedar satisfecho del resultado final. Y, luego, otra vez más para hacer la fotografía. Para mí es importante que todo el mundo pueda hacer mis recetas, no solo los profesionales, y que todos los ingredientes se puedan encontrar en cualquier supermercado”.

Geisser dice que, a pesar de su juventud, tiene las cosas claras: “Casarme y formar una familia. Tengo una novia desde hace tres años. Es suiza. Y, a pesar de la distancia, nuestro amor sigue funcionando”. Dice que piensa seguir haciendo oídos sordos a los piropos. “Algunas turistas nos dicen de todo, pero de todo”.

Pablo Ordaz y Enrique Müller
El País, 15 de noviembre de 2014.
Foto: Portada del libro en alemán de Buon Appetito, recetas, historia y perfiles.

viernes, 16 de enero de 2015

Canciones con sabor a frutas


Frutas del Caney, emblemática canción del Trío Matamoros, fue compuesta por Félix B. Caignet. En el repertorio de la música popular cubana no abundan temas dedicados a las frutas. De los pocos encontrados en internet, A romper el coco, Benny Moré con la Orquesta de Pérez Prado y La chica mamey, de la Orquesta Ritmo Oriental.

Dos números latinos con el coco como protagonista son Coco, coquito, Richie Ray y Bobby Cruz, y la cumbia El baile de la cocotera, por "Garfield y el perro Odie".

Tres números 'guayaberos': Buscando guayaba, Willie Colón y Rubén Blades; La guayaba, por el acordeonista mexicano Rubén Vela y El guayabero, por el puertorriqueño Héctor Lavoe.

La papaya ha tenido varios intérpretes, entre ellos el alemán Alexander Marcus. En Cuba a la papaya le dicen fruta bomba, y no sabía que esta fruta formaba parte del repertorio de Los Van Van. La versión que yo conocía era la de El Nene y los Jóvenes Clásicos del Son:


Al mamey lo volvemos a encontrar en Chupa tu mamey, joropo del cantante y compositor venezolano Lorenzo Herrera (1896-1960). Corazón de melón fue un hit de las Hermanas Benítez en la Cuba de los 50. Y los Hermanos Osorio, de Colombia, al melón le dedicaron un vallenato. A las frutas frescas el colombiano Carlos Vives le compuso una canción, que ha tenido varias versiones, entre ellas la del grupo flamenco Raya Real.

Al tamarindo seco le cantó el colombiano Joe Arroyo, fallecido en 2011. Y al mamoncillo los cubanos le dedican una fiesta en Nueva York. De la piña, pineapple o anananás encontré dos temas: The Piña Colada Song y el reggae The Pineapple Song.

En España deben haber baladas, coplas, fandangos, habaneras y bulerías, entre otros géneros musicales, inspirados en temas frutales, pero hemos preferido Sabor, sabor, de Rosario Flores:


A los niños les han dedicado Naranja dulce, limón partido; Peaches, Apples and Pears y el calipso Banana Boat Song de Harry Belafonte con los Muppets, entre otras.

La estrella de la banana fue Josephine Baker, a quien le apodaron 'la platanito' por su Banana Dance, en 1927, en el Folies Bergère de París.

En los años 60, el venezolano Henry Stephen, alcanzaba la fama con Limón limonero. Un poco menos conocida es Lemon Tree, de la banda alemana Fools Garden. En instrumental, por el pianista francés Richard Clayderman.

Eva Rivas, nombre artístico de la armenia Valeriya Asaturyan, le cantó a la semilla del albaricoque en el Festival de Eurovisión 2010. Dos frutas exóticas tienen también sus canciones: Kiwi, de Maroon 5, y Açaí, del brasileño Djavan.

Strange Fruit aborda el tema racial. Tres versiones: por las estadounidenses Billie Holiday y Nina Simone y la escocesa Annie Lennox.

Las fresas inspiraron a los Beatles y también a la banda inglesa Cold Play, que interpretó su Strawberry Swing junto a la British Paraorchestra en la clausura de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.

Dejamos para el final las manzanas. La versión en español más popular de Manzanas verdes es la de Julio Iglesias y el argentino Waldo de los Ríos la toca en un instrumental. Pero las mejores interpretaciones son en inglés, su idioma original. Little Green Apples ha sido cosechado éxitos en las voces, entre otros, de Dionne Warwick, O.C. Smith, Tom Jones y Frank Sinatra, con quien despedimos este post con sabor a frutas:


Tania Quintero

miércoles, 14 de enero de 2015

Fidel no está muerto, lo que pasa es que no está como Lucrecia



Lucrecia López Vega, la señora de la foto, nació en La Habana el 23 de noviembre de 1922. Cuando Fidel Castro nació en Birán, el 13 de agosto de 1926, Lucrecia aún no había cumplido 4 años.

Esa foto es de diciembre de 2014, un mes después de que hubiera cumplido 92 años. Y miren cómo está esta ama de casa habanera, si comparamos su foto con las que en enero de 2014 le hicieron a Fidel Castro, cuando le faltaban siete meses para cumplir 88 años.

Lucre, como le dicen, vive en el tercer piso de un viejo edificio, y a pesar de que de no ve de un ojo y del otro ve poco, por culpa de una mala operación de la vista que hace años le hicieron en el hospital Ameijeiras, hasta tres veces al día baja y sube las escaleras.

Camina todo su barrio y también barriadas a cinco kilómetros o más de su domicilio, sorteando calles y aceras destrozadas, teniendo cuidado con el tráfico y en particular con los choferes irresponsables. Ella prefiere andar a pie antes de perder tiempo esperando una guagua. El dinero le alcanza para coger taxis particulares, pero por nada del mundo Lucre se gasta diez pesos si puede ir caminando.

Leo en Cubanet que Fidel Castro estaría en estado vegetativo. Es que él habrá sido muy comandante, muy jefe y muy autoritario y totalitario, pero no es de una madera especial, como le decía mi padre a las personas de buenos genes.

Buenos genes tienen los mulatos-chinos. Fue el caso de la abuela y la madre de Lucre, que llegaron a los cien años, edad a la que espero llegue Lucrecia López Vega, progenitora de mis amigos Rafael, Armando y Marco Antonio Pérez López, administrador de este blog.

Tania Quintero

Nota.- A Lucre y a mí nos pueden ver en una foto de 1947, en un post titulado Cuando La Habana era La Habana.