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miércoles, 1 de abril de 2015

Las primeras presas políticas cubanas (II) Mercedes Chirino



Mercedes Chirino

Testimonio tomado del libro Todo lo dieron por Cuba, de Mignon Medrano, Miami, 1995.

Muy pronto, los desmanes de los barbudos bajados de la Sierra Maestra. Lentamente, y desde oriente hacia occidente, avanzaba la columna del triunfo, con Fidel Castro como desafiante mascarón de proa sobre un tanque de guerra. Sin asesoramiento legal, los tribunales revolucionarios impartían sentencias de muerte a diestra y siniestra, a todo lo ancho y largo de la Isla. Solo bastaba que se alzara un índice acusador, para llevar a un pobre diablo ante el pelotón de fusilamiento o para imponerle a un inocente injustas y desmesuradas condenas carcelarias.

Una de las primeras víctimas de esa infamia fue Mercedes Chirino, destacada líder obrera del sector tabacalero. Huérfana desde los 6 años, ella y sus hermanos sufrieron miseria y desde muy joven tuvo que trabajar en las vegas de tabaco para sobrevivir. Los votos de sus compañeros la convirtieron en dirigente laboral. Tras una ardua lucha, ella logró que las jóvenes obreras recibieran un aumento por la picadura de tabaco, que se pagaba a cinco centavos. Cuando se desploma el gobierno de Batista, el 1 de enero de 1959, Mercedes tenía preparada una asamblea con la participación de las provincias tabacaleras de Pinar del Río y Las Villas, pues había logrado un aumento de hasta 20 centavos en el interior del país (en la capital, la picadura no se cortaba, solo se despalillaba).

En reconocimiento a su liderazgo, Mercedes había sido invitada a formar parte del Consejo Consultivo del presidente Fulgencio Batista. Ese nombramiento le costó el arresto por las huestes fidelistas en enero del 59 y el encarcelamiento en Mantilla, en La Habana, hasta marzo de 1961. Después de ser puesta en libertad, se esconde en casa de su antigua secretaria, Gloria Mejía. Para no comprometer a la familia, Mercedes se entrega a los rebeldes.

Es nuevamente arrestada, pero esta vez la llevan al tenebroso G-2, acusada falsamente por unos presuntos compañeros de Caimito del Guayabal, región que no era tabacalera y jamás visitada por Mercedes. Esposada y custodiada por seis hombres armados con fusiles, Mercedes fue paseada en humillante desfile por la Avenida de Rancho Boyeros y calles aledañas, sin permitírsele a su hermana y otros familiares tener acceso a ella. De allí, a Mercedes la llevaron en un carro patrullero hasta el G-2, donde permaneció incomunicada por varios días, y es testigo de las escenas de horror que caracterizaron ese antro infernal.

"Fui enviada a la prisión de Guanabacoa, pero al producirse el desembarco en la Bahía de Cochinos, en abril del 61, me trasladaron de nuevo al G-2, donde tuvo lugar un encuentro muy interesante. Cuando en 1959 estuve presa en Mantilla, cerraron el barrio de Colón (zona de tolerancia de La Habana). Durante la redada, a estas mujeres les dijeron horrores de Raquel Valladares, de mí y de las demás presas políticas, para provocar choques, pero no lo lograron. Una a quien llamaban Julita Macho, le pidió un favor a mi hermana, quien se lo hizo sin aceptar un centavo. Me trasladaron nuevamente para Guanabacoa y me pusieron con las presas comunes. El Dr. Labrit, que me había operado de un seno en el Instituto del Cáncer, trató de verme, pero no lo dejaron. Cuando me entraron a la galera, me aferré a la reja y así pasé toda la noche hasta que amaneció, temblando y haciendo mis necesidades.

"Aún prendida a la reja, veo aparecer una mujer, la reconocí y grité: 'Ay, es Julita Macho'. Ella se paró y cuando me reconoció, amenazó a las comunes: 'Oigánme todas, quien toque a esta mujer que se dé por muerta'. Era una mujer de la calle, una cualquiera, que quiso protegerme en medio de aquella terrible galera. Mentiría si dijera que ellas se metieron conmigo o me trataron mal, pero la galera de las comunes era horrible, mujeres de la peor ralea. Cuando las presas políticas supieron que yo estaba junto con las comunes, gritaban: 'Mercedes no puede estar ahí, sáquenla de ahí'. Tras mucho batallar, mi abogado, el Dr. Tamayo, logró cambiarme para la galera de las políticas.

"Un mes más tarde volví a mi casa. La habían saqueado. Allí guardaba las compras que yo iba haciendo a fines de año, para repartirles juguetes a los niños y darle ropas y zapatos a mis compañeras en el campo. Siempre protegía a los míos, en lo oficial y en lo particular".

En 1995, Mercedes tenía 84 años, su salud estaba muy quebrantada y la vida se le escapaba entre las manos, sin haber podido regresar a sus amadas vegas de tabaco en Las Villas, su provincial natal.

Nota.- Como de unas ex presas se localizan fotos y de otras no, hayan fallecido o la vida les haya regalado más tiempo, los 14 posts a ellas dedicados los encabezaré con flores de mariposa. Su nombre científico es Heychium coronarium y el 13 de octubre de 1936 fue elegida Flor Nacional de Cuba. Su blancura representa la pureza de los ideales independentistas, es símbolo de la paz y su color blanco está presente en las franjas de la bandera nacional. Sus flores, unidas al tallo central simbolizan, la unión de los cubanos. Es también paradigma de la gracia y la esbeltez de la mujer cubana. Se cuenta que durante las guerras de independencia en estas flores, prendidas en velos y mantones, se escondían mensajes que aguerridas compatriotas llevaban al Ejército Libertador (TQ).

lunes, 30 de marzo de 2015

Las primeras presas políticas cubanas (I)



Olvidar no se debe. No se puede. Sobre todo a quienes en los primeros años de la llegada al poder de Fidel Castro pagaron con su vida su oposición a un régimen que presentían totalitario (y no se equivocaron). O que fueron a parar a las cárceles, no detenidas por varias semanas o meses, si no en ocasiones por largos años.

Si duros fueron esos años en prisiones diseminadas por toda la Isla para los hombres, más duros aún lo fueron para las mujeres. A partir de hoy y hasta el viernes 1 de mayo, recordaremos a algunas de aquellas cubanas que fueron arrancadas de sus familias por el solo hecho de no querer que Cuba fuera gobernada por un ejército de barbudos que vestían de verde olivo, pero al aliarse a los viejos comunistas y a la URSS, se colorearon de rojo.

Mi agradecimiento a Nelson Rodríguez, preso político de la Causa 43/1962, y a Frida Masdeu, refugiada política, los dos residentes en Estados Unidos, por haberme enviado por correo la primera edición de libro Todo lo dieron por Cuba, de Mignon Medrano, publicada en enero de 1995 por el Fondo de Estudios Cubanos de la Fundación Nacional Cubano Americana.

"La obra de Mignon Medrano refleja fielmente el calvario del presidio político cubano. Leyéndola, mi mente recorrió cárceles, prisiones y campos de concentración. Jamás se ha maltratado a las presas políticas con tanta crueldad como a la mujer cubana; espantosa fue y aún es la odisea que estas heroínas han sufrido. En sus interminables años de cautiverio lo entregaron todo por la libertad de la Patria: hogar, juventud, vida. Para ellas, nuestro eterno respeto y reconocimiento". Mario Chanes de Armas, combatiente revolucionario y preso político plantado durante 30 años.

Frida y Nelson también me enviaron el Calendario 2015 dedicado a las ex presas políticas cubanas y del cual reproduzco algunos testimonios, nombres y datos.

"Estas heroínas del presidio político cubano desde el inicio de la tiranía comunista en Cuba la enfrentaron, fueron las seguidoras de nuestras mambisas. Fueron víctimas de los peores maltratos, golpizas, aislamiento, hambre, sed, sin visitas ni atención médica. Son la verdaderas protagonistas en esta etapa por la democracia, la justicia, los derechos humanos y la plena libertad". Nelson Rodríguez

"En las golpizas, con fracturas de huesos y heridas, durante el traslado de las presas políticas de la cárcel de Guanabacoa a la Guanajay participó Manuel Martínez, director de Cárceles y Prisiones, junto a otros oficiales esbirros del Ministerio del Interior. Entre otras, fueron golpeadas Isabel Molgado, María Julia Martínez, Clara González, Gladys Chinea, Gladys Suárez, Zoila Águila, Esther Castellanos, Miriam Ortega y María Magdalena Álvarez".

"El dolor de cada una era el de todas. Nos sostuvo la fe, la convicción de nuestras ideas, el amor de nuestras abnegadas familias, el apoyo de quienes padecían a nuestro lado y llegaron a ser verdaderos hermanos. Trataron de destruirnos física y espiritualmente -y aquí estamos-, damos gracias a Dios de no sentir odio, pero sí legítimas ansias de justicia". Teresita Bastanzuri Barrios

"La mujer cubana, una vez más en la historia de Cuba, demuestra su valentía, coraje y sacrificio a la Patria. Cuba es una isla pequeña y uno de los pocos países del mundo donde mayor cantidad de mujeres han pasado por las cárceles, desde menores de edad hasta ancianas. Han sido golpeadas, encerradas en celdas tapiadas, incomunicadas y torturadas psíquicamente para arrancarle confesiones. Y para hacerle más duro el castigo, las privaban de la visita familiar y el aliciente de recibir una carta y un abrazo. Muchas vivieron, sufrieron y vivieron sin ver sus esfuerzos coronados por la Libertad. Por Cuba y por las que no están, seguiremos adelante". Isabel Tejera García

"Nadie imagina el horror hasta que vive el tormento del encarcelamiento, las torturas, vejaciones y maltratos. Nuestro delito: querer una Cuba libre de tiranos. El castigo: tapiadas en estrechas y húmedas celdas sin luz y poco agua, altoparlantes con bocinas al máximo volumen de 4 a 6 horas cada día. Buscaban quebrar nuestra entereza. No lo lograron. La búsqueda de la libertad jamás será detenida por la brutalidad de las bayonetas de los verdugos. La libertad se conquista, no se implora y puede costar hasta la vida.

Lo hicimos por nuestros hijos, por nuestro pueblo. Por un futuro sin odio y con justicia". Fidelina Fernández.

"El 24 de julio de 1961, estando detenida en la Seguridad del Estado, en 5ta. Avenida y 14, Miramar, vi ahorcada a la madre de Carlos Salabarría, llamada Sarah Rodríguez. Ella se ahorcó debido a las torturas de los interrogatorios, donde le aseguraban que fusilarían a su hijo que se encontraba detenido". Irene Ardavin

"En 1964 ante el tribunal número uno de La Cabaña y la causa 119, acusados de 'atentar contra los poderes del Estado', fuimos juzgados y condenados mi hermana Aleja, mi hermano Víctor y yo. La condena fue de 30 años para Aleja, 6 para Víctor y 6 años también para mí. Mi hermano y yo cumplimos nuestras condenas y permanecimos en Cuba en espera de Aleja, que estuvo presa hasta cumplir la mitad de su condena original. Por gestiones del gobierno de Estados Unidos se permitió salir de Cuba a presos políticos y sus familiares. En junio de 1979 llegamos a este gran país al que respeto mucho por sus libertades. Soy de las que piensan que lo más importante que tiene un ser humano en la vida es la libertad". Juana Sánchez Alejo

"Por los años 70, estando en la granja América Libre, nombre muy mal puesto, llegó la miliciana Angela Caly y comenzó su acostumbrado recuento. Lo realizó dos veces y al momento vinieron más milicianas. Nos enteramos que supuestamente faltaba una presa, enseguida llegó la guarnición de hombres y mujeres con palos, bates y todo lo que encontraron en su camino. Recuerdo al sargento Carmenate, un hombre alto y fuerte, que todo lo que tenía de fuerte lo tenía de maldad, en sus manos gigantes traía un bate y a batazos preguntaba quién se fugó. Así siguió hasta que llegaron los bomberos con chorros de agua, nosotras con toallas en el cuello por los gases lagrimógenos. Aquello terminó con muchas presas golpeadas, pero realizaron una nueva requisa y lo más curioso fue que nadie se había fugado". Gladys Ruisánchez

Listado, incompleto, de ex presas políticas cubanas:

1) Nora Ríos. Causa 101/1959, condenada a 30 años.
2) Manuela Calvo. 461/1960.
3) Teresa Vidal. 585/1960.
4) Hilda Pelegri. 892/1960, 9 años, La Habana.
5) Gloria Argudín Moreno. 829/1960. Fue la primera mujer detenida en la zona guerrillera del Escambray y llevada a Tope de Collantes, donde fue acostada en una camilla donde la amarraron y la inyectaron, durmiéndola. Al despertarse se encontraba entre dos cadáveres. El de la izquierda era el de Orlando Blanco González, el otro no lo supo identificar. Había un mal olor terrible, debido a que los cuerpos estaban ya en descomposición.
6) Zoila Álvarez Hernández. 20/1960, 20 años, Holguín.
7) Dra. Isabel Rodríguez. 588/1960.
8) Dra. Caridad Vega. 588/1960.
9) Vivian de Castro. 302/1960. 15 años, La Habana.
10) Alicia del Busto. 561/1960.
11) Hilda Pérez Dopico. 549/1960, 9 años.
12) Teresa Pérez Pous. 585/1960.
13) Sixta Roque. 51/1961.
14) Isabel Hernández. 13/1961, 10 años.
15) Fidelina Fernández. 369/1961.
16) Ana María Rojas. 135/1961, 6 años, Mayarí.
17) Gladys Hernández, 81/1961. 30 años, Marianao.
18) Celeste Roque. 511/1961, La Habana.
19) Gladys Martínez. 866/1961, 9 años.
20) Mary Santos. 135/1961, 6 años.
21) Magdalena Fernández. 29/1961, 4 años.
22) Nereyda Polo. 295/1961, 30 años.
23) Concepción Bello, 78/1961, 30 años.
24) María Julia Martínez, AB/1961, 9 años, Pinar del Río.
25) Esther Castellanos Collazo. 360/1961, 30 años, La Habana.
26) Haydée Álvarez. 866/1961.
27) Adelma Arenado Elías, 135/1961.
28) Angela Álvarez Álvarez. 353/1961.
29) Gisela Santos. 510/1961.
30) Ilya Herrera, 102/1961, 30 años.
31) Reina C. Peñate de Tito. 214/1961, Oriente.
32) Nélida Rodríguez Collado. Causa abierta 1961.
33) Cary Roque. 238/1961, 20 años.
34) Milagros Bermúdez. 102/1961.
35) Mercedes Roselló. 238/1961.
36) María A. Fernández del Cueto. 477/1961, 20 años.
37) Débora Díaz. 365/1961, 3 años.
38) Elaine Hernández. 365/1961, 3 años.
39) Gladys Chinea. 123/1961, 20 años.
40) María Cristina González. 27/1961.
41) Gloria Solano. 510/1961, 9 años, La Habana.
42) Onelia Valdés. 340/1961, 20 años, Guanabacoa.
43) Regla Pérez Pérez. 15/1961.
44) Gladys Ruisánchez. 340/1961.
45) Olga Morgan. 1014/1961, 30 años.
46) Vera Wilson. 74/1961.
47) Fidelina Fernández. 369/1961.
48) Silvia Roque. 61/1961, 10 años.
49) Neira Trejo Potal. 510/1961, 9 años, La Habana.
50) Bárbara Pérez Pérez. 15/1961.
51) Irene Ardavin. AB/1962.
52) Ana Luisa Alfonso. 60/1962.
53) Xiomara Fernández. AB/1862.
54) Teresita Bastanzuri Barrios. 409/1962, 30 años.
55) Lydia Álvarez, Tía Ly. Falleció. Ya era mayor cuando en 1962 llegó a la prisión de Guanajay. Recordada con mucho cariño por sus compañeras de prisión. No se tiene más información.
56) Sarah Carranza. 409/1962, 20 años, La Habana.
57) Nilda Díaz. 409/1962, 20 años.
58) María Magdalena Álvarez. 409/1962, 20 años.
59) Amparo Ruiz. 27/1962.
60) Isabel Tejera García. 27/1962, 9 años, La Habana.
61) María Calil Faroy. Causa abierta 1962, 30 años.
62) Ada Rebeca Olivera. 32/1962.
63) Mary Martínez. 15/1962, 20 años.
64) Oneida Izquierdo. 31/1962.
65) Martica de la Paz. 339/1962.
66) Gloria Lasalle. 43/1962.
67) Annette Escandón. 253/1962.
68) Flora Bosch. 333/1962, 9 años.
69) María del Carmen Gómez. 291/1962, 9 años, Artemisa.
70) Clara Berta Cantón. 291/1962.
71) Josefina Hernández. AB/1962.
72) Nieves Llobre Aceituno. 426/1963.
73) Margarita Rodríguez Gutiérrez. 442/1963.
74) Oneida Fernández Salas. 119/1963, 10 años.
75) Gladys Suárez. 779/63, 9 años, La Habana.
76) Martha Labrada. AB/1963.
77) Carmina Trueba. 1963, 20 años.
78) Olimpia Bombino. 111/1963, 15 años, Sancti Spiritus.
79) Clara Gladys González. 33/1963.
80) Nelis Rojas. 33/1963.
81) Ágata Villarquides. 33/1963.
82) Carmen Salduendo. 774/1963, 30 años.
83) Elizenda Rodríguez. 557/1963, 9 años, Camagüey.
84) Aleja Sánchez Piloto. 119/1964.
85) Juana Sánchez Piloto. 119/1964.
86) Carmelina Casanova. 412/1964, 10 años, La Habana.
87) Arelis Rodríguez Sanromán. 709/1964, 30 años, Pinar del Río.
88) Concepción E. Bustillo. 554/1964, 9 años, Isla de Pinos. Su esposo, Abel A. Calante, fue juzgado y fusilado en la misma causa, el 2 de noviembre de 1964 en Isla de Pinos.
89) Mercedes Peña. 674/1964.
90) Yara Marase Murillo. 499/1964, 15 años.
91) Neira Trejo Portal. 460/1964.
92) Mercy Peregrín. 340/1964.
93) Irmina Martín Vasallo. 388/1964, 9 años.
94) Emelin Núñez. 709/1964.
95) Carmen Veloso. 318/1964, 30 años.
96) Martha Rubiera. 458/1964.
97) Pola Grau. 38/1965, 30 años.
98) Nena Nietzen. 38/1965, 20 años.
99) Nenita Caramés. 38/1965, 9 años.
100) Albertina O'Farrill. 38/1965.
101) Gina Otero. 41/1965, 6 años, La Habana.
102) Mireya Muro Morales. 214/1965, 10 años, Las Villas.
103) Isabel Barrios Esquivel. 245/1965.
104) Greteen de las Casas. 430/1965, 6 años.
105) Cristina Cabezas. 41/1965, 6 años, La Habana.
106) Gladys Wong. 430/1965, 9 años, La Habana.
107) Liliam Ramírez. 83/1966, 15 años.
108) Georgina Reyes. 940/1966.
109) Carmen García Prieto. 129/1966, 15 años.
110) Elda Torres Pérez. 89/1967, 10 años, Marianao.
111) Magda Castro Hernández de Juan. 272/1967.
112) Estrella Riesgo. 65/1969.
113) Ileana Curra. AB/1994.
114) Zoila Águila Almeida, la niña del Escambray. Su esposo y su hermano fueron fusilados.
115) Olivia Vázquez. Causa Escambray, condenada a 9 años
116) Margarita Simone. Fallecida, Santa Clara.
117) Angela Coto Cruz. Dirigente tabacalera.
118) Nereida Amigo Falcón. Causa CTC, condenada a 9 años.
119) Aida Rosa Pérez. Hermana de la Caridad, falleció en el hospital militar donde fue llevada por la Seguridad del Estado en 1969.
120) Dora Delgado, Japón. Condenada a 30 años, Stgo. de Cuba.
121) María Antonio Mier.
122) Josefina Hernández.
123) Mireya Núñez.
124) Leonor Bárbara Oliveros.
125) María Elena Pujol.
126) Nancy Pérez.
127) Clara Alonso.
128) Nieves Fábregas.
129) Teresita de Jesús Astorga.
130) Maritza Lugo Fernández.

Por una nota publicada el 9 de mayo de 1998 en el Diario las Américas, supe del fallecimiento de Sarah del Toro Abril, madre de diez hijos, que cuando fue arrestada en octubre de 1961, la menor tenía dos años. Por otra nota, Homenaje a expresas políticas cubanas, publicada en enero de 2014, me enteré que en 2013 murieron 36 de estas valerosas mujeres.

Y por Frida Masdeu, supe que había fallecido Blanca Mencía (Carrizo era su apellido de soltera). Natural de Sancti Spiritus, Blanca cumplió 3 años de prisión. "Una verdadera heroína. Callada, digna. Adorada compañera de presidio de mis muchas amigas ex presas. Especialmente de Gladys Chinea y de Reina Peñate, compañera de causa de mi padre. Que en Paz Descanse la querida compatriota Blanca Mencía", me dijo Frida.

Fue el 14 de diciembre de 2014 cuando Frida me dio la noticia. Ese día, decidí que no podía demorar más en dedicarle varios posts a las decenas de cubanas encarceladas por Fidel Castro, casi todas en los primeros años de una revolución que muy pronto se convirtió en un régimen represivo y totalitario.

Tania Quintero
Foto: Tomada de Martí Noticias.

viernes, 27 de marzo de 2015

La espiral de Guacarnaco - cuento inédito de Canek Sánchez Guevara



Guacarnaco Cool salía todas las noches a pistear por Centro Habana. Caminaba bamboleando su flaco cuerpo, castañeando los dedos rítmicamente, con el hombro izquierdo más caído que el derecho, inclinado como cierta torre para él desconocida. La mano zurda colgaba con los dedos extendidos y el otro brazo, marcando un cadencioso tumbao. Al caminar arrastraba ligeramente una de sus larguísimas piernas, y lo hacía con el torso un tanto echado hacia el frente, mirada al piso y cigarro entre los labios. Aparentaba desgano a cada paso, pero sus ojos incansables sondeaban los rincones de la noche.

En una esquina divisó a Yunisleidi -¡có-mó-mé gusta esa jebita, cabaiero!-, una mujer de trece añitos que tenía de cabeza a todos los varones del barrio; y a todas las novias y esposas, a un paso del homicidio. Estaba también Mongo, un friki callado y loco más inofensivo que el pan -siempre en su planeta de jevi métal y pastillitas rosadas-; y también Diablo, un prieto prieto y cuadrado, duro como el concreto y con un serio desbarajuste cerebral (onda de faltarle engranes, tuercas, tornillos y hasta arandelas): en fin, un toro de veintidós abriles. Todos en el barrio recuerdan el día que Diablo salió del tanque -cumplió dos años por disturbios en la vía pública, agresión y resistencia al arresto (cuentan que tumbó a siete guardias antes de que pudieran con él)- y al abrir la puerta de su cuarto, en el solar, y ver la tremenda barriga que su jeba portaba, secamente preguntó Quién y, para cuando ella terminó de pronunciar el nombre de la futura víctima, él ya le había roto cuatro dientes y zafado la mandíbula a ella: Pa'que aprendas que a este negro nadie le pone los tarros; ¿entiendes? Tú, resingá. Y le pateó con tanta fuerza el vientre que el feto, en forma de hemorragia, huyó de la matriz. A continuación fue por el pobre imbécil que tuvo la ocurrencia de singarse, precisamente, a la mujer del matón del solar (un guajiro de Las Tunas que vino a morir a La Habana, dicen que está escrito en su lápida), y lo molió a palos delante de todos, en plena calle, bajo el sol de agosto. Diablo se perdió del mapa antes de que llegara la cana. Desapareció durante meses.

Cada vez que Guacarnaco Cool recuerda ese fatídico día, se le revuelve el estómago. Claro que él estaba ahí, como todo el mundo. Estaba tan ahí, que se quitó las gafas para ver mejor y un chorrito de sangre le salpicó en el ojo, otro en el pulóver nuevo y uno más en el zapato blanco. Estaba tan ahí que cuando llegó la pe-ene-erre fue al primero al que cogieron -se quedó petrificado, ésa es la verdá- y fue, también, el primero en salir: En el solar se murmuró entonces que Guacarnaco había hablado de más...

Esa noche Guacarnaco Cool saludó a Diablo temblando, aunque hacía más calor que de costumbre y ninguna brisa movía las hojas de los escasos arbustos. Guacarnaco cogió aire, siseó profundamente y un breve saludo escapó de sus labios: Aaa-tsssssere.

-Mi ecobio, respondió Diablo, casi azul bajo la lámpara de tungsteno. Yunisleidi le dió un beso de lo más sonoro, y puteó un rato con Guacarnaco, calentándolo con frialdad, jugando con él. Mongo apenas levantó la vista, murmuró algo, y siguió concentrado en el ruido que los audífonos inyectaban en sus tímpanos. Vestía Mongo un tísher negro de Destructorum (post-apocaliptic death metal, aparece escrito en la espalda) y unos pantalones negros entubados. Su cabello de alambrada de campo de concentración resultaba un verdadero peligro para el prójimo, ente absolutamente desconocido para él. Yunisleidi vestía unos shorts de licra de un color entre limón y pollo, y un topecito rosa que parecía desvanecerse en su pecho. Diablo, fiel a su costumbre, llevaba una cochambrosa camisa desabotonada y un pantalón azul oscuro, roto en los bajos eternamente pisoteados por la suela de sus chancletas chinas. Guacarnaco era otra cosa, claro, un mulato fino, aseguraba él. Se paseaba por el barrio con zapatos de dos tonos, o de charol rojo, o boticas brillantes, y con unos pantalones tan ridículos como sólo él podía usarlos. Las camisas eran un mundo aparte: las tenía de bacterias y de palmeras, de paisajes lunares y urbanos, de supermán y de bruce lee, rojas, amarillas, azules, carmelitas y moradas; sin olvidar su colección de gorras, sombreros, pañuelos y demás mariconerías que usaba día tras día. Pero él no es pájaro, no qué va, a él simplemente le gustan las cosas lindas. Al menos eso suele afirmar de tarde en tarde, como para dejar bien claro que juega en el equipo correcto. De vez en cuando, y sobre todo cuando están a solas, Diablo lo mira con unos ojos que parecen poner en duda su hombría y eso a Guacarnaco no le gusta nadita-nadita; inmediatamente siente cómo sus nalgas se contraen y un ronquido expele su garganta: ¡Negro bugarrón! (pero muy bajito para que Diablo no lo oiga). Enseguida saca Guacarnaco de su inseparable bolso sus inseparables revistas porno y se las entrega a Diablo para que éste se concentre en otros culos y no en el suyo: Es el vicio del presidiario, piensa Guacarnaco.

Pero esta noche Diablo está de buen humor. Todos fuman populares y una botella de chispaetrén circula de mano en mano y de garganta en garganta. Cada cierto tiempo alguien se acerca sigilosamente a ellos, y sigilosamente secretea con Guacarnaco, y sigilosamente le entrega un billete. Entonces Guacarnaco, siempre sigilosamente, le entrega a su vez un bultico de nosequé envuelto en papel de estraza.

-Aya, Guacarnaco. Estás hecho un lince pal bisne. Todo un don Corleone , le dice Yunisleidi tras el cuarto o quinto cliente.

-¿Y tú? ¿Hoy no trabaja, o qué?

-No seas fresco que yo sí te bajo tremendo piano, pa-ra-qué-lo-sepas.

-Tú lo único que me va a bajar son los calzoncillos, chica. Y después me va a mamar el pingón, tú. Anda, échate pa'llá que viene otro cliente.

-Oye Guacarnaco, interviene Diablo, déjame un fori ahí pa'mí, asere, que estoy estrallao.

-Déjame hacer un negocito aquí, mi socio, y a ver si te puedo tocar con algo. Aguanta, mi hermano, que esto va pa'lante.

-¡Qué pa'lante ni qué pinga, consorte! Yo lo quiero es un fori, ningún pa'lante, ni ná.

-Shhh, asere, que me asusta a la clientela. Compórtate, compadre que esto no es prescolar.

-Ay, ya basta ustedes dos, cojones, todo es una singá discutidera en este país de mierda...

-Oye, asere, pero ¿qué pinga le pasa a ésta? —pregunta Diablo bebiendo otro trago.

-Shhh, compadre... —y le hace Guacarnaco una seña pa que se calle.

Guacarnaco Cool, en efecto, atiende su bisnecito como todo un don Corleone tropical, mafioso cul y con estáil, asegura él mirándose en la vidriera de la shopping: O yea, béib. Gesticula como si bailara un suave break dance, dislocándose lentamente, sin rigidez ni tensión... Negocia ahora con un turista alemán y logra tumbarle quince fulas por unas miserables migajas de mariguana.

-Ñó, yo sí que soy un mostro, asere. Quince fulitas así na'má. Gesticula como si tuviera un filo en la diestra, y remata: -A la yugular, consorte.

-¡Caballero!, exclama Diablo sonriendo de buena ley.

-Pipo, dice Yunisleidi empalagosa y puta pero reputa, llévame a bailar, papito. Vamo a gozal tú y yo, mulato...

Diablo miró al piso, Yunisleidi sonrió maliciosamente y hasta Mongo, que de ninguna manera se había interesado en la conversación, se quitó los audífonos y abrió los ojos como platos (como muñequito japonés, vaya) y se hizo un silencio más espeso que el potaje de chícharos. Todos en el barrio saben —o intuyen, y en estos casos es lo mismo— que Guacarnaco padece la más innombrable de las discapacidades masculinas, y una especie de pacto jamás pactado ha mantenido las bocas cerradas, al menos frente a él. Ahora Yunisleidi mira a Guacarnaco con tremenda burla, y éste, rojo, empieza a gaguear:

-Co-co-co-coño, chica, no jodas más, cojo-jones. Vete pa'llá con tu putería, repinga, que estoy bisneando. Ya no interrumpas más.

Yunisleidi se rió pero ya no dijo más ná, y Diablo, contra toda costumbre intentó contemporizar:

-Oye, pero la putica ésta tiene razón, compadre. Ya hiciste unos faos, asere, eso hay que celebrarlo. Vamo, vamo pal solal que yo tengo ahí guardadito un pomo de aguardiente macho. Vamo, compadre. Anima ese féis, que acabas de hacer tremendo bisne.

Guacarnaco poco a poco recobra lo Cool, y sonriendo con todos los dientes, afirma: -¡Qué pinga! Tenemos fulas, tenemos fori y tenemos alcohol... Vamo pa'llá.

Están los cuatro en la pequeña escalinata del solar. Frente a ellos, un inmenso charco de aguas pútridas sirve de escenario al combate naval que los niños de la cuadra entablan con barquitos de papel, y una rata gorda y peluda corre entre sus pies. Guacarnaco enrolla la hierba con la estraza, y al fumarla, la garganta se le hace tiritas. Bebe aguardiente para cauterizar la herida y fuma otra vez. Yunisleidi se pone de pie y avanza hacia un tipo que la mira con insistencia desde la esquina.

-Ésta ya encontró cliente , afirma Diablo alargando el brazo en busca del fori.

-Y tú, asere ¿ya no pinchas?, le pregunta Guacarnaco sin mirarlo. Diablo aspira con fuerza el humo y lo retiene casi un minuto, inundándose de cannabis y empalideciendo.

-Na. Estaba de estibador en el puerto pero qué va, asere, eso es pincha de esclavo.

-¿Y el Turco?

-Ne. La última vez que pinché pa' él, todo salió mal. Teníamos que cobrarle unos pesitos a un sapingo ahí que le debía, pero se me fue la mano en la calentaíta y fue a parar a emergencia. El Turco se puso de lo más bruto y me dijo que si el fiera ése se moría, a mí me iban a encontrar tó descojonao flotando en el almendares. Más nunca, muchacho, más nunca me acerco al tipo ése. Está quimbao, pa' que lo sepas. Quím-Bao. Y hace el inconfundible gesto del índice girando en la sien.

Lo que más sorprendió a Guacarnaco, sin embargo, fue la mirada de terror de Diablo ante la mención de el Turco, un jabao capirro de dos metros y docientitantas libras, capaz de poner en órbita a cualquiera de un sólo manazo. -Ese tipo es malo de verdá. Cuidaíto. Y Guacarnaco sintió un temblor bajo su piel.

Yunisleidi desapareció con su cliente por espacio de quince minutos y al regresar se detuvo ante una pila casi a ras del suelo para enjuagarse la boca, el rostro y sí, también ahí, encima de las teticas.

-¡Aya mamaora!, grita Diablo jubiloso. Ven acá putica, dame una mamaíta ahí, anda.

-Cállate so-puerco, que yo namá estoy resolviendo, y zarandea frente a la risueña jeta de Diablo un breve fajo de estilla.

Guacarnaco, ya medio curda comenzó a murmurar con insistencia:

-¡País de pinga éste!

-¿Qué te pasa compadre? ¿Por qué tan patriota ahora, asere?, intervino Mongo sin desconectarse de su ruido.

-Na, es que esto es una pinga, y pensándolo bien agrega: Si al menos volviera a ser como antes...

-Como antes de qué, compadre.

-Como Antes, cojones, como Antes.

-¿Y cómo era Antes según tú, Guacarnaco?, interroga Yunisleidi pintándose los labios de rojo bandera.

-Ñó, pila de incultos. Antes uno hacía lo que le daba la gana, ¿no lo saben? Los extranjeros venían aquí con una tonga de faos y se la gastaban toa en el bollito de Yunisleidi o en el fori que yo vendo, y después se iban toa la noche a pistear, a beber y a singar... Si esto era antes el paraíso, chico. Tremendísimo güiro tó el tiempo. Y toos con fulas y pasándola de lo más bien. Tremenda fiesta, pa'que lo sepan...

Tres extranjeros apareciecieron en la esquina y cometieron el error de preguntarle al Múpet algo incomprensible para él; éste, luego de muchos malentendidos, señaló hacia donde estaban los cuatro sentados. Guacarnaco se puso de pie con elegancia, midió a sus potenciales clientes y le susurró a Diablo que subiera a bañarse pero en fa; a Yunisleidi lo mismo (¡y no te pongas blúmer, que no hace falta!) y a Mongo nada porque de todas formas no lo habría oído. Diablo intentó protestar pero cuando alzó el brazo, un fuerte olor a podrido escapó de su sobaco.

-Ñó, mijo. A la verdá que usté es un puerco —informó Yunisleidi sin piedad.

-Ya, ya. Pero no entiendo pa' qué tanta cosa, consorte.

-Pa' que te gane unos fulita esta noche, asere. Pa' eso, cerró Guacarnaco la conversación al tiempo que echaba a andar rumbo a la esquina. Y ahí estaban los turistas, de pie, sin saber qué hacer y con toda la cara del marciano que por error, ha aterrizado en Centro Habana. Los tres parecían recién salidos de unos muñequitos rusos: una chica regordeta, rubia y nada fea que al parecer se había robado cada prenda de su atuendo de una tendedera distinta; un tipo con aspecto de bulldog vestido con un mono azul y un sobretodo verde, y otra mujer con cara de tonta que nunca habló y que vestía como señorita de colegio inglés. Tremendos elementos, resumió Guacarnaco.

-Gud nái, mái frens. Mái néim is Guacarnaco Cool an am yor local díler jiir, pronunció pastosamente y los otros parecieron entender. So if du yu uan pinga ai jaf pinga for yu, if du yu uan bollo ai jaf bollo for yu, an if du yu uan drogas ai jaf a lor of drogas for yu. Du yu onderstén? So, uarever yu uan, an nou márer uat yu nid, áif gáret, an áif gáret ráig foquin náu an ráig foquin jiir ,y señala su estrecho territorio con orgullo y provocación. So, uat du yu uan, aseres?

La gordita no se hizo del rogar y se llevó a Diablo por módicos cien faos -pagados al instante a Guacarnaco, claro está- más los gastos de manutención del negrón durante toda la noche. El bulldog se volvió loco y comenzó a babear cuando Guacarnaco Cool le puso enfrente a Yunisleidi, ya bañadita y perfumadita, con un vestidito negro que le marcaba la pendejera y los pezones; y le dijo: Shis viryin, pal, is tru, an shi jas de táigtes pusi in dis foquin táun, mái fren. Ai can garantí, tros mi, dijo Guacarnaco al tiempo que solicitaba ciento cincuenta fulas por la compañía de la señorita. Además, pagaron otros cien faítos por una libra de una mariguana de mierda, infumable, capaz de provocar cáncer de garganta a la primera calada. La gorda y el bulldog ya se iban, la mar de contentos con sus improvisadas parejas, cuando notaron que faltaba la caretonta por situar.

Caretonta miró a Guacarnaco con ojos infantiles y suplicantes y éste tragó en seco recordando su último ridículo en una situación semejante (y lo peor fue tener que devolverle el dinero íntegro a la puta oficinista española ésa que tanto se burlaba de él); pero siempre queda una carta escondida, y Guacarnaco, jugador experimentado, sacó a Mongo al baile:

-Ji uil roc yu ol náit, mái darlin. Ol náit long, bilivmi, dijo, guiñándole un ojo. Long, repitió insinuante Guacarnaco.

Mongo no entendió ni pinga, pero dopado como vive, se puso de pie, se rascó los cojones y se alisó los cables esos que lleva adheridos al cráneo. Fue alquilado en ochenta dólares, más gastos.

Guacarnaco Cool sigue sentado en el portal del solar y de vez en cuando un cliente del barrio se le acerca en busca de fori; y después de atenderlo, Guacarnaco lo apura:

-Agila, agila que me estropeas el bisnecito.

-¿Cómo que agila, compadre? Agila se le dice a los perros.

-Vamos, fuera, shú... ¿Tú no ves que afeas el ornato público, negro? Vamos, muévete anda...

Y cuando por fin se queda solo, Guacarnaco Cool saca el altero de billetes que carga en el bolsillo, y contándolos y recontándolos, murmura dulcemente:

-Ah, si todo fuera otra vez como era antes. ¡Si tan sólo volviera a ser como Antes!

Y se ve a sí mismo en un descapotable rojo lleno de jebitas, y se sueña como todo un don Corleone tropical... Así, muy cul y con estáil.

Oaxaca, 17 de diciembre de 2004.
Graffiti Bird Head.Tomado de Graffart.EU. Graffiti and Streetart from all over the World.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Ateo, músico, escritor y caminante


Canek Sánchez Guevara, uno ochenta y ocho de estatura, tiene el cuerpo ligeramente encorvado, como si cargara sobre los hombros todo el peso de su abuelo revolucionario, de la leyenda aún venerada. Viste jeans descoloridos, agujereados, camisa negra y encima de ésta una chaqueta ligera de mezclilla color beige.

Sus botas prietas -desgastadas por el vagabundeo tenaz por América Latina y Europa- son tipo campaña, como las que usaba su abuelo en los primeros combates en la Sierra Maestra. El cabello ondulante lo lleva recogido sobre la cabeza en un nudo sujeto por una liga. Su barba nos recuerda al Che de los primeros años del gobierno revolucionario, una barba sinuosa, con mechones aquí, allá, y notorios islotes de rostro sin cubrir, como la barba del Che en el discurso ante la Asamblea General de la ONU en diciembre del 64. Canek es el nieto del Comandante Ernesto Che Guevara. Nació en 1974 en una casona en Miramar, sobre la Quinta Avenida, el barrio aristócrata de La Habana. Lo han entrevistado Jon Lee Anderson, Jorge Castañeda y Andrés Oppenheimer.

Hijo de Hilda Beatriz Guevara Gadea, la primogénita del Che, aquella niña de ojos achinados que el Che llevaba a su oficina para convivir con ella en medio de sus labores al frente del Ministerio de la Industria. Canek Sánchez Guevara. Ateo. Estudioso. Crítico de la cultura, traductor, músico, fotógrafo, artista, diseñador, editor, periodista, poeta, caminante, nómada incansable, coleccionista de ciudades. Nieto de Hilda Gadea, la primera esposa del Che, la que se la jugó con él, la que vivió con él los tiempos de la formación ideológica y la guerra, la que se desempeñó como representante del gobierno cubano en misiones extranjeras.

Nos encontramos en un café de la colonia Roma. Canek mantiene largo tiempo un cigarro Delicados entre los dedos, de vez en cuando le da golpecitos en la mesa para comprimir el tabaco, juega con él sin encenderlo, mira el entorno, a la gente que pasa, lo que sucede. Le gusta la vida cotidiana. Ejerce una especie de voyerismo intelectualizado. Mira su entorno y luego cierra los ojos para decir:

-Lo hipster (subcultura contemporánea) me recuerda mucho a la adolescencia: toda esa necesidad de llamar la atención, de ser foco, como dicen en La Habana; y, al igual que toda expresión, termina convirtiéndose en moda, cae en una especie de vacío y se convierte en lugar común, en actitud esnobista, en mero culto al objeto. Es una falsa transgresión que surge de la necesidad de cargar consigo algún objeto anacrónico, fuera de lugar, fuera de contexto.

De niño, Canek vivió en el sur de la Ciudad de México y todavía mantiene contacto con sus amigos de la infancia: el chileno Fernando Gaspar es periodista, su mejor amigo, con el que jugaba a ser comunistas; Doménico Espinosa, actor de teatro; Roberto y Raúl son banqueros o algo similar. La escuela se llamaba Alexander Fleming. Ya no existe. Era una escuela curiosa, muy pequeña, minúscula en el sentido estricto del término, un aula por cada grado con no más de quince alumnos. Era una escuela privada, barata, para clase media baja; pero era muy interesante porque era una escuela bastante liberal y moderna.

-Mis amigos y yo nos damos cuenta de que recibimos mucho estímulo en esa escuela. Había clases de música, de artes plásticas, todo muy elemental, pero había algo que nos estimulaba. A pesar de ser una escuelita yo me sentía a gusto.

Trotamundos durante siete años, coleccionista de ciudades, no tiene casa. Vive en casas de amigos. Vivió ocho años en Oaxaca y trabajó ahí como promotor cultural, fundó un despacho de servicios editoriales y prestó sus servicios a galerías, festivales, museos y revistas culturales.

-Necesito cambiar de rutina constantemente. Necesito tener una rutina, pero no siempre la misma.

Su voz tiene un acento grave, profundo, fusión de la modulación cubana y la cadencia suave de la entonación chilanga. Cuando le pregunto de política, enciende el cigarro.

-Me fascina la discusión política e ideológica, pero soy completamente apolítico en el sentido apartidista del término –dice y da una bocanada de humo perdiendo la mirada en el techo. Le gusta preguntárselo todo, darle vueltas a todo porque las cosas no se manifiestan en blanco y negro.

Canek piensa que las izquierdas latinoamericanas están todavía amuralladas y que no quieren ver. Canek piensa que uno de los valores de la izquierda clásica era el internacionalismo, y que uno de los valores de la izquierda de hoy es el nacionalismo: un valor de la derecha fascista. Canek piensa que hay contradicciones brutales dentro de las izquierdas; por ejemplo, la izquierda indigenista es anti-nazi -obviamente- pero reivindica la pureza racial del pueblo indígena. Canek piensa que las izquierdas latinoamericanas son altamente autoritarias y estatistas, que la disolución del Estado para ellas ha quedado completamente en el olvido y que han adoptado la premisa del fascismo de que el Estado lo es todo.

Canek piensa, además, que el de Cuba es un socialismo monárquico hereditario. Canek piensa que hay sectores de la izquierda que todavía juzgan de derecha, reaccionaria y burguesa cualquier crítica al gobierno venezolano, pese a todas las evidencias en su contra. Canek piensa que Nicolás Maduro está podrido. Canek piensa que cuando alguien piensa que, al lado de Nicolás Maduro, Hugo Chávez era un genio, está jodido de verdad. Canek piensa que la izquierda mexicana no aceptaría un Fidel Castro en México, ni un Nicolás Maduro. Canek piensa. Piensa Canek.

Y, sin embargo, Canek pide no ser malinterpretado. Sostiene que todas las transformaciones encabezadas por los gobiernos de izquierda en América Latina inevitablemente dejan algo de positivo en la sociedad en la que ocurren. Sostiene que es evidente que el chavismo transformó cosas necesarias, como ocurrió con los gobiernos de Bolivia, Argentina, Nicaragua; pero, sostiene, también engendraron nuevas injusticias. Desconfía de las reivindicaciones socialistas que parten de Estados que evidentemente no lo son en el sentido más claro del término: si no hay economía socialista ¿qué clase de socialismo puede haber?

-¿Y José Mújica?

-José Mújica es una excepción. No se ve todos los días que un dinosaurio de la vieja izquierda se recicle de tal manera. Eso es excepcional, como fue excepcional la guerrilla uruguaya respecto a las guerrillas de la época en otras regiones del continente. Sin embargo, todas las grandes reformas promovidas por José Mújica son liberales, no socialistas. La despenalización de las drogas o de la homosexualidad son reformas liberales. Recordemos que los socialistas persiguieron las drogas y la homosexualidad brutalmente. El de Uruguay es un liberalismo grande, verdadero, incompleto si se quiere, pero lo es porque no hay un tope para el desarrollo ni para la democracia ni para la libertad. Todos los días nacen nuevas aspiraciones, nuevos deseos de ser libres. Siempre se podrá aspirar a más.

El día de su cumpleaños lo suele pasar en la cama. Es un ritual que tiene desde la infancia. Ese día no sale de casa y se pasa todo el día leyendo, viendo películas sin contestar el teléfono. Su cumpleaños es una festividad individual, íntima. Otro de sus rituales es que el día del cumpleaños de su madre -fallecida en La Habana en 1995- Canek se encierra todo el día y se bebe una botella de ron con ella. Y en ese encuentro sale todo: las cosas que no se dijeron, los reproches.

-¿Cuándo fue la última vez que lloraste?

-Fue en 2013. No cumplí con el ritual que cada año celebro en memoria de mi madre y exploté en llanto por eso y por mil problemas que tenía a mi alrededor. Sin embargo, no fue un llanto por su muerte o por el totalitarismo de la ausencia, no por las cosas que no le dije o que sí le dije. No fue por algo en concreto, no fue un estallido de llanto a causa de algo o por algo, sino por todo lo que representa en mi vida, por todo lo que yo recuerdo.

Se acaricia la barba. Apoya la mano pensativo. El párpado izquierdo se abre y se cierra sutilmente. Comienzan a molestarle mis preguntas sobre su infancia. A él le gusta hablar de política, de filosofía, de novelas, de cultura. Su mirada va constantemente de nuestra mesa a la avenida Álvaro Obregón y de ésta a nuestra mesa. Sigue a los transeúntes con la mirada, ve los árboles, ve un perro que es corregido por su dueño, sonríe. El sol está ahí con ínfulas de sol primaveral. Insisto y le pregunto por su infancia.

Nació en La Habana y vivió la niñez en Milán, en Barcelona y en la Ciudad de México. Sus padres -Hilda y Alberto- estaban muy metidos en la militancia de la nueva izquierda, una izquierda que ya no era estalinista, y estaban muy involucrados con organizaciones y publicaciones italianas. En Barcelona cursó el primer año de primaria y también fue una época de militancia y publicaciones para sus padres.

-Por supuesto que todo eso me resulta más o menos ajeno, aún cuando mis mejores amigos eran hijos de compañeros de mi padre en revistas o sindicatos. Después venimos a México donde estudié de segundo a sexto grado.

Canek tiene un hermano. Se llama Camilo. Es diseñador. Vive en Pachuca. Se lleva muy bien con él y lo admira de verdad. Dice que su hermano vive la vida con una normalidad tremenda, alejado de la discusión histórica, política e ideológica acerca del Che y de lo que significa el Guevara público. La actitud de mi hermano es la más sana del planeta, dice Canek.

Al concluir la educación primaria en México, Canek regresó a La Habana con su madre y su hermano Camilo. La secundaria la cursó en la escuela Carlos J. Finlay.

-¿Cómo eran tus días en la secundaria? ¿Te jodían mucho?

-Había profesores que me jodían mucho con eso de ser un ejemplo, estar a la altura de, ya sabes. Pero a mis amigos les valía pinga. Yo acababa de volver a Cuba, la estaba descubriendo y todo me parecía fascinante. Bien o mal, si tú quieres, pero la fascinación es neutra, independientemente si una realidad te gusta o no, si participas de ella o no.

Da un intenso jalón al humo del cigarro, lo aspira a profundidad y lo sostiene hasta que el humo se cuela entre sus palabras.

-Además, la adolescencia es la etapa en la que empiezas a pensar y eso hizo del descubrimiento de Cuba una experiencia doblemente interesante. Un adolescente en un país a la vez tan cercano y tan lejano. Descubrí a la vez una Cuba altamente ideologizada y un Canek que no conocía, al Canek que se estaba gestando, dice y cruza los brazos.

Así, en la Cuba de su adolescencia comenzaron a nacer todas las pasiones que todavía lo mueven. La literatura, la fotografía, la música, el diseño, la amistad, la conversación, el cine. En su casa siempre vio leer a sus padres, siempre había música, siempre había idas al cine. La adolescencia fue un gran momento de su vida porque ahí se definieron muchas de sus obsesiones.

-Tuve grupos de amigos –no un grupo sino grupos de amigos– con distintas obsesiones, con distintos rituales sociales y gustos colectivos que influyeron mucho en mí y valoro muchísimo. Viví momentos muy interesantes en una Cuba con gran presencia policíaca que me afectó como adolescente. También tenía amigos mayores que yo, amigos de treinta o cuarenta años que me escuchaban y me daban ánimo cuando dejé la escuela formal (que no los estudios) para entrar, a los quince años, como aprendiz de fotógrafo en el periódico Juventud Rebelde. En esos años elaboré un fanzine de rock en La Habana, fotocopiado y distribuido entre los amigos. Viví un ambiente cultural muy interesante que orbitaba entre conciertos, exposiciones, rupturas, exploraciones, viajes a las provincias de Cuba, acampadas y producción artística.

Alberto, su padre, nos cuenta del Canek de aquellos años. La primera revista la editó cuando tenía 16. Su primer libro de poesía lo escribió a los 18 y lo editó a los 21. Ha trabajado en editoriales de Barcelona, ha sido traducido al francés y al sueco, y recientemente publicó en España una edición comentada del libro Che: Diario de Bolivia, en la editorial Linkgua.

Sin embargo, Canek no añora la adolescencia, no la quiere repetir, dice. Vivió una adolescencia feliz, con todos los dramas que se viven cuando eres adolescente. Descubrió el amor, el sexo, las grandes lecturas; descubrió el gran cine, la danza (las bailarinas eran otra de sus obsesiones), el teatro.

-La enseñanza más grande de mi madre la recibí en la adolescencia, en esa etapa en la que me volvía cada vez más antisocial, rebelde, greñudo, rockero, callejero. Una etapa también en la que yo recibía más reproches sociales, el ejemplo que debía dar, la responsabilidad del apellido y cosas de ésas. Mi madre me ayudó mucho a enfrentar esta vida individual. Me decía “tú eres tú, tu abuelo es tu abuelo y nadie tiene derecho a exigirte absolutamente nada por algo que tu abuelo haya hecho o dejado de hacer.” Mi madre fue una gran aliada para superar este tipo de conflictos.

Termina el cigarro, apaga la colilla y se deshace de ella. Los rayos del sol hacen de su barba una selva iluminada, con el mismo desorden de quien acaba de llegar de un largo viaje. A Canek no le ha sido fácil ser nieto de una leyenda venerada. Es una condición aplastante, dice Alberto, el padre de Canek. El peso del mito en la vida de un niño, de un adolescente, de un joven. La angustia del mito que se gestó en el cerebro de la gente. Canek lo sufre como lo sufrió su madre. Había que escapar, había que instalarse con otros nombres y no decirle a nadie. Nadie lo sabía.

Nadie sabía que Hilda era la hija del Che. A su padre le decía –y aun le dice– Flaco. A su madre le decía Aurora. Canek vivió la infancia en la clandestinidad y no conoció el nombre verdadero de su madre hasta que cumplió seis años. Entonces, era necesario mantenerse así porque fue un tiempo de persecución y clandestinidad. Otra época. Ahora el pasado, dice su padre, se ha vuelto cosa personal y privado.

Con todo, Canek no se queja de su vida porque ha tenido la libertad de elegir. Sus padres le dieron la libertad de cometer sus propios errores, el derecho a equivocarse por sí mismo. Eso es fundamental, dice. Si de algo se siente orgulloso es de la libertad que ha tenido para construir su vida con base en sus obsesiones:

La principal: la literatura.

Observar la vida cotidiana.

Ejercer la libertad individual.

Discutir sobre política.

Ver una película cada día.

Escuchar música poniendo toda la atención y los sentidos.

Ejercer el derecho a no trabajar.

Ejercer el derecho al tiempo libre como el lugar en el que uno se encuentra con sus obsesiones y sus placeres.

Construir una vida laboral en torno a lo que de verdad se ama.

Las mujeres, el amor y el sexo, que no necesariamente vienen juntas.

-¿Y cómo ha sido tu relación con las mujeres?

–Fascinante, fatal, muy rica, con humores, dolores, desamores, pasiones, desapasionamientos, olvidos. Mi vida sexual comenzó muy temprano en aquella Cuba enloquecida.

No tiene pareja y desde su última separación ha esquivado toda relación formal. Vivió en pareja desde los quince años hasta los treinta y dos. Y desde la última separación se ha entregado a la vida consigo mismo. En realidad, siempre ha sido un individualista encerrado en sus obsesiones y es muy difícil sacarle de ahí.

–Vivo más ligero conmigo mismo. Estoy mejor solo; pero no me niego a los amores, solo necesito descansar de la vida en común. Esta mañana estaba leyendo a Santa Teresa. ¿Por qué? No me preguntes. La belleza estética suele estar muy por encima de cualquier atributo ideológico o religioso. Al menos yo la quiero ver así. Son indisolubles. Por ejemplo, la barbarie nazi no le quita ni un ápice de belleza a la obra cinematográfica de Leni Riefenstahl, ni la barbarie estalinista le quita belleza a los cantos del Coro del Ejército Rojo.

Un mechón de cabello le cae sobre la frente. Su mirada y su sonrisa son las propias de los cínicos que saben cómo funciona el mundo, que saben que la política real no tiene nada que ver con las visiones ideológicas o programáticas de uno u otro bando sino con negociaciones reales y traiciones. Ese cinismo de ver la vida sin romanticismos –que no quiere decir negar lo romántico de la vida– se lo transmitió su padre. Su madre tenía una visión quizás más romántica, dice Canek, pero sin perder del todo la frialdad del análisis.

-¿Qué tal te llevas con tu padre?

-Mi padre y yo somos muy buenos amigos. Cada vez que nos reunimos mantenemos larguísimas conversaciones, a veces hasta las seis de la mañana. También sus obsesiones orbitan en torno a la política, la historia, la ideología, los libros. Mi padre ha sido tan importante como mi madre en mi formación individual. Alberto e Hilda han sido muy importantes en el individuo llamado Canek. Sin embargo, no nos vemos mucho, nos hemos acostumbrado a vivir lejos. Mi padre es un genuino libertario, un genuino individualista, un genuino cínico en el mejor sentido del término. Mis padres me enseñaron la reivindicación del ser individual, el derecho a cometer los propios errores, a vivir la propia vida. “Vive tu vida” es la gran enseñanza de mis padres. Mi padre vive su propia vida por allá, yo vivo mi propia vida por acá, y cuando nos juntamos hacemos un gran recuento de lo que hemos descubierto en estos tiempos de ausencia.

Canek tiene 40 años, su padre 62. Él le transmitió el gran furor por la edición, por la fotografía, por el diseño. Alberto le enseñó a analizar obras escritas y visuales de todo tipo, y hoy intercambian textos que comentan y discuten. Emocionado, Alberto habla del portal de Canek: Textocracia. Un portal que Canek fundó para compartir textos con los que él se ha maravillado y abrir así canales de conversación sobre los grandes pensadores que dejaron marca en la discusión de su tiempo. Eso, dice su padre, le provoca a Canek una gran excitación intelectual y lo comparte. Son textos brillantes e inteligentes de escritores de los siglos XIX y XX que Canek juzga necesarios dar a conocer. Una página generosa, gratuita, con textos difíciles de conseguir en otros lugares. A veces, su padre traduce textos para Textocracia.

Desde una cabaña en el estado de Hidalgo, Alberto nos cuenta vía telefónica que Canek fue un niño que levantaba ciudades completas con Lego, esos bloques de plástico que se interconectan para armar cosas. Alzaba con Lego edificios completos, dice con voz cálida y amena. Su padre le compraba cajas y cajas de esos bloques de plástico, y armaba grandes ciudades del futuro. Canek tenía cinco o seis años y, a veces, su padre lo sorprendía a las dos o tres de la mañana, en la sala de la casa, con la luz encendida, armando cosas con el Lego.

Desde niño era muy independiente, dice su padre. Era un niño que se despegaba y se desaparecía en el supermercado, en la calle, en la sala de espera del aeropuerto, en un concierto. Se iba caminando sin que sus padres se dieran cuenta. Luego lo encontraban caminando sobre una barda o en situaciones de peligro. No era un niño se esos pegados al padre o a la madre, de esos que van por las calles agarrados de la mano. No. Canek niño que escapaba, que se iba, que exploraba, curioseaba. No era ni asustadizo ni inseguro.

Cuenta el padre que en una ocasión se les perdió el pequeño Canek en un zoológico en Europa. Tenía apenas dos años y medio. Lo buscamos como locos, dice. Canek se había metido al área de los elefantes para alimentar con galletas a uno de ellos. Lo encontraron en medio de las dos gigantescas patas, debajo de la trompa. Sus padres aterrorizados, sin saber qué hacer, temían que el animal fuera a aplastar a Canek. Los turistas tomaban fotos con desesperación. Alberto brincó la cerca y llamó a Canek sin acercarse a los enormes animales, pero Canek no quería moverse de ahí. Quería alimentar a los elefantes.

Dice Canek:

-La vida de uno –cualquiera que sea este uno– está compuesta de miles de pequeños, pequeñísimos o grandes o medianos gestos, pasiones, obsesiones, taras, dolores, amores, desintereses, en fin, está compuesta de pequeñeces cotidianas que pueden ser muy importantes para ti y no tener ninguna importancia para el otro o viceversa. Normalmente las cosas más importantes para uno son aquellas que no le interesan a nadie, en el sentido más amplio del término noleinteresananadie.

-Estoy hecho de secretos y verdades. Estoy hecho de sentimientos y sensaciones. Estoy hecho de pretensiones y de desintereses. No solo las cosas que me interesan son importantes para mí, también aquellas cosas que no me interesan son importantes. Por ejemplo, ir de compras. Me atosiga ir de compras. Me pone de malas. Y sobre todo cuando tengo que ir a comprar ropa. Prefiero meterme a una tienda de ropa usada donde haya cuatro cosas, que tener que romperme la cabeza buscando qué elegir en un gran almacén. Tampoco me gusta la música pop, que según el día me pone de malas. Me desagrada.

-Creo que soy un tipo complejo porque me fascinan las complicaciones de la vida. Si hay algo que me disgusta es la idea de ver la vida en dicotomías. Vivo constantemente preguntándome. Cuando veo un gesto cualquiera no me pregunto si eso está bien o está mal sino por todas las ramificaciones anteriores y posteriores posibles de ese gesto cualquiera. Y empiezo a preguntarme por todo, desde las relaciones de producción habidas en ese gesto cualquiera hasta las construcciones sentimentales que están ahí. El gran motor de mi vida es esa curiosidad, que incluye por supuesto las cosas que no me provocan curiosidad alguna. Y entonces comienzo a preguntarme por qué tal cosa no me produce curiosidad.

Canek Sánchez Guevara. Un intelectual que no reprocha a la dictadura cubana ser comunista, sino no serlo de verdad, por no haber liberado al pueblo, por no haber cumplido sus promesas revolucionarias. Canek Sánchez Guevara. Un intelectual que no obstante considerar que Fidel Castro es un traidor y subrayar el estrepitoso fracaso de un ideal falsificado, aun cree en la Utopía, aunque desprecia el totalitarismo de la Utopía absoluta; es decir, desprecia la idea de que alguien tenga la idea de que tiene la idea de cómo resolver todos los problemas de una sociedad. Canek Sánchez Guevara convoca:

-Todo el mundo debe crear su propia Utopía, un deseo de ser, un gran sueño, una Utopía en el sentido de una sociedad dentro de la cual se resuelven las grandes contradicciones y los grandes conflictos sociales. Es necesario tener un sueño y perseguirlo. Lo más rescatable del Che es, precisamente, esa coherencia vital que lo animaba, esa coherencia vital que lo llevó a la muerte, que lo llevó a morir persiguiendo su gran sueño. El ejemplo del Che es la entrega total a la idea que se persigue, esa consecuencia consigo mismo por encima de todo y de todos. La gran pasión por la aventura misma de perseguir una Utopía.

El 22 de mayo de 2014, Canek Sánchez Guevara festejó su cumpleaños en la cama, en completa soledad, sin atender llamadas.

Texto y fotos: Javier de la Mora
Spleen Journal, 21 de enero de 2015.
Leer también: Gorki en Nueva York.

lunes, 23 de marzo de 2015

Serpiente negra



Ha muerto mi sobrino Canek Sánchez Guevara, hijo de Hildita, la mayor de todos mis primos y una de las mejores Guevara sin dudas.

No tengo palabras.

Tanto Hildita como Canek, que significaba en la lengua de los mayas, “Serpiente negra”, vivieron a tope, tuvieron los huevos necesarios para hacer lo que creían correcto, fueron libres, valientes, inteligentes, cultos y también dañados por este mundo, tocados en el costado pero no hundidos.

A Canek no lo veo desde que era un niño, el día que mi padre llegó casi inválido a La habana en un vuelo con el síndrome de Guillain Barré, mientras mi abuelo Ernesto, estaba en la clínica con un derrame cerebral. Ese día estábamos cursando una botella de ron Caney que llevamos Evelio y yo al departamento de Hildita.

Se fueron a dormir Canek y Camilo, llamaron con la noticia a lo de Hildita y salí corriendo al Hospital Almeijeiras, pasé la noche con mi padre, la curda se me disipó al instante que vi al viejo, un tipo duro, necesitando ayuda, no sabía si moriría, el abuelo también estaba a punto. La parca rondó aquella noche gentil y segura.

Me echaron de Cuba al poco tiempo. Cuando me permitieron regresar a los cinco años de visita, Hildita me llamó a casa de mi madre varias veces, me dijo que la fuese a ver porque estaba muy mal, yo no entendí la gravedad de sus palabras y dejé la visita para los últimos días, al final entre las borracheras y las visitas a mi hijo Alejandro llegó el día de regresar.

A los dos meses me llamaron a Argentina, para decirme que mi prima mayor, la dulce y rebelde Hilda Guevara Gadea, hija de mi tío Ernesto, quien también había fallecido joven, murió de cáncer habiendo tanto hijo de puta suelto.

Hoy en una operación complicadísima se quedó Canek. O se fue. Creo que él tuvo más oportunidad de enfilar su barco de la irreverencia hacia buen puerto que Hildita, aunque seguía buscando la misma paz que la madre y el abuelo.

Gran escritor, gran sincero, valiente, inteligente.

Apestado para todos los obsecuentes de Fidel y Cía, le dieron la espalda de la manera más abyecta, por ser valiente desde jovencito, punk, rebelde, y perseguir esa verdad interior que te lleva tanto al error como a la originalidad, consecuente con sus planteos, denunciaba sin titubear las andanzas de todo menos revolucionarias de los que abandonaron a su abuelo.

No lo volví a ver desde que era niño pero lo he leído estos años y estábamos en contacto por las redes por similitud y afinidad en pensamiento, puntos de vista y gustos y por afecto familiar, se había convertido en un hombre en constante búsqueda con una gran honestidad intelectual.

Parece como que hay una línea familiar desde Ernesto tío hasta él pasando por Hildita que los lleva a irse del aire persiguiendo fantasmas y sueños que no andan rondando por aquí.

Adiós Canek, recuerdos a Hildita dile que la quiero mucho.

Nos vemos por allí, enredados entre fantasmas y sueños, sobrino maestro.

Martín Guevara en su blog
21 de enero de 2015.

viernes, 20 de marzo de 2015

Canek: voz, letra, videos, fotos...





Durante su estancia en Burdeos, Canek y yo hablamos dos o tres veces por teléfono. Su acento, mexicano, era lento y suave. Me recordó a mi padre, nacido en Palmira, Cienfuegos, quien de su madre, mi abuela Matilde, una mulatona grande y gorda, heredó la forma pausada de hablar. En este video pueden escuchar la voz de Canek.

Su letra la pueden ver en la única carta manuscrita que recibí, en diciembre de 2005 y que a continuación transcribo:

Querida Tania:

Como bien supones, mi letra es un desastre, pero culpar de ello a la revolución me parece excesivo. Como ya sabes, yo estudié la primaria en México, donde se enseña a escribir con letra de molde o imprenta.

Cuando comencé la secundaria en Cuba y tuve que adaptarme a la escritura esa "del siglo pasado" -como la llamas- formé tremendo arroz con mango mezclando ambas escrituras, de donde ha salido este híbrido extraño que ahora manejo.

Pero no importa, sólo escribo a mano para mí mismo, cuando tomo notas apresuradas para un texto que en el momento escribo. O cuando se me ocurre alguna de mis extrañas ideas -en resumen, mis jeroglíficos los descifro yo.

En cuanto al paquete, va como sigue:

Tres pozuelos provenientes del taller de mi suegra -ella es ceramista- y queda claro que es uno para cada una de ustedes.

Va una pulsera (o pulso, ya no recuerdo cómo se dice) que aunque no es de Harry Potter sí es mágico, le dices a tu nieta.

Van unos muñequitos guatemaltecos, que aunque parezcan algo vodoo, no lo son. Son solo un adornito.

La gran caja amarilla la vi un día desde la acera de enfrente de la tienda, me recordó a Cuba y entré a comprarla. Sin más trámite. Seguro le encontrarán un uso.


Noèmie les manda uno de sus grabados.

Va también un jueguito para calmar los nervios -en dosis excesivas puede exacerbarlos, úsenlo con cuidado.

Van dos libros, espero les gusten.

Va un pequeño y extraño poema, demasiado extraño quizá; más rítmico que lírico.

Van unos dulcecitos comprados a última hora y que son típicos de Burdeos.

Van también dos discos de nuestra colección, ambos muy bellos, espero también les gusten.

Van tus 72 cuartillas a 14 puntos y espacio y medio para que puedas trabajar a gusto.

Y por último van muchos besos para ustedes tres de Canek y Noèmie.

Esperando que pasen este fin de año no tan bien como en casa, pero tampoco tan mal...

Diciembre de 2005

Nota.- La gran caja amarilla en realidad es una lata y en ella desde entonces guardamos el paquete de café de 500 gramos. Le decimos "la lata de Canek". El 'pequeño y extraño poema' es una edición rústica de La palabra electrónica, que él mismo hizo en Lorient, Sadirac, Francia, en 2005. Las 72 cuartillas son las de mi libro, Periodista, nada más, que pueden leer en este blog y ver que al principio, entre los agracimientos, aparece su nombre. Cuando en mayo de 2011 decidí publicarlo en el blog, a numerosos amigos y conocidos, entre ellos Canek, les envié un correo con la buena nueva. Canek no me respondió, pero estoy segura que le echó un vistazo.

Anteriormente, en junio de 2009, le había comunicado que en cinco iba a subir al blog el testimonio que había escrito gracias a él, titulado Harry Potter y la revolución escatimada.

En You Tube, encontré tres videos subidos por Canek:

Sergio León Ruffin - Tripazo, Ivry sur Seine, 3 de octubre de 2009.

Los solistas - Cuando todo haya acabado, Café Paradiso,Tegucigalpa, Honduras, 12 de noviembre de 2010.

Los solistas - ¿Alejandra?, grabado el mismo día en el mismo lugar.

En un correo enviado el 23 de septiembre de 2005 a varios amigos, Canek escribió: "Disculpen la breve nota, aquí el cibercafé es demasiado caro para detenerme a escribir. Adjunto fotos desde el pequeño puerto de Bonifacio, en Córcega".

Eran 12 fotos, casi todas del pequeño Emil, solo o con su mamá Noèmie. Cinco he decidido compartir con los lectores: Canek de espalda, escribiendo en el cibercafé (la foto debe haberla tirado Noèmie), dos del puerto de Bonifacio, en la isla francesa de Córcega y un pescador preparándose para salir a faenar. La última fue bautizada por Canek como "una hoz sin martillo".






miércoles, 18 de marzo de 2015

El Cubo, un proyecto de Canek Sánchez Guevara


Estimados amigos, colegas, compañeros y demás...

Aventuro este acercamiento para exponer un nuevo proyecto de discusión y análisis en torno a los problemas que nos conciernen —los relativos al pasado, presente y futuro de Cuba y a su relación con el continente y el mundo. Para eso nace EL CUBO, esa figura geométrica que en nuestra lengua vernácula alude también al artilugio destinado a almacenar agua o basura. EL CUBO, su nombre lo indica, pretende ser una publicación de asuntos cubanos; un centro de discrepancias y por tanto, un lugar de reunión. No se trata de un escenario para la militancia política, sino de un espacio desde el que podamos pensar la realidad de la que somos parte y las profundas transformaciones que se avecinan. Para tales efectos se plantea como revista temática, armando cada número en torno a un objetivo central que pueda ser analizado desde distintos territorios; así, la historiografía y la sociología, la antropología y la crítica literaria, la teoría política y la filosofía, la poética y la crónica tendrán cabida en ella.

EL CUBO no niega su carácter esencialmente crítico y libertario, pretendiendo reunir en su interior un amplio espectro político, intelectual y cultural con la intención de disentir entre iguales. EL CUBO no pretende rivalizar con las diversas publicaciones existentes; por el contrario, se sumará con gusto a la discusión ya iniciada en otros espacios. No pretende erigirse en voz única pues eso es contrario a la lucha que sostenemos. No quiere ser juez ni abogado, sino un simple testigo de la historia reciente de nuestro país, de nuestro continente y de nuestro mundo globalizado.

Así las cosas, para el primer número de EL CUBO se propone el tema Revolución: principios y fines, para iniciar así un recorrido a través de los orígenes del proceso revolucionario, los ideales que lo inspiraron, las diversas corrientes que le dieron vida; sus objetivos primarios y la transformación de éstos; la imposición de la libertad y la construcción de la dictadura; la ficción del comunismo y el fin del proceso revolucionario en sí. En resumen, un tema que da para mucho, pero sobre todo, que nos servirá de base para desarrollar los siguientes números. EL CUBO avanzará así analizando los mitos políticos que se reproducen en el discurso dominante, sin perder de vista la discusión que resulta más urgente: la del presente y futuro de Cuba.



Entonces, el número uno, con el título de Revolución: principios y fines, aparecerá en internet en febrero de 2006, y para darlo a conocer será necesaria una fuerte campaña en todos los sitios y medios afines. A partir de ahí se actualizará trimestralmente siempre con un tema central (número dos: Bloqueo, embargo y algo más, mayo 2006; número tres: De la nación a la internación, agosto 2006; número cuatro: La vigilancia, noviembre 2006). Con el fin de mantener vivo el sitio y alimentar la discusión se dotará al mismo de un foro abierto para que participen los lectores. Debemos trabajar en pos de una publicación inteligente dirigida al más amplio público (además, sólo teniendo un buen número de lectores podremos pensar en una versión impresa) dejando a un lado del camino inútiles academicismos y otros ismos del lenguaje igual de limitantes y abstrusos. Puesto que EL CUBO no recibe subvenciones de ninguna clase me veo en la necesidad de solicitar su colaboración sin poder ofrecer a cambio otra cosa que la mía propia. EL CUBO no es una empresa, aunque no elude la posibilidad de lucrar consigo mismo y repartir equitativamente las presuntas ganancias; lo que sí enfatiza es su voluntad de mantenerse al margen de todo poder político. EL CUBO no es un medio, es un fin en sí mismo. Nada más.

Estimados amigos, colegas, compañeros y demás, espero les interese EL CUBO. Aguardo confirmación y en caso opuesto, lo contrario.

Saludos

Canek Sánchez Guevara


Esa carta-invitación Canek me la envió en diciembre de 2005. La guardé y un par de días más tarde preparé el siguiente correo, para enviar a amigos y conocidos cuando Canek me dijera: 

Estimados amigos, por este medio les invito a colaborar con El Cubo, nuevo sitio de asuntos cubanos que próximamente se incorporará a Internet. 

Les hago llegar el texto que su creador, Canek Sánchez Guevara, escribiera al respecto y también el link a la entrevista que Canek me concediera en 2005.

Para comunicarse con él pueden hacerlo a través de su correo: caneksanchez@yahoo.com.mx 

Saludos desde Lucerna, Tania Quintero

Llegué a enviar ese correo, pero al igual que ocurrió con mi entrevista y mi libro, el proyecto de El Cubo no se materializó. 

Pese a las muchas diferencias existentes entre Canek y yo, logramos ser dos buenos y sinceros amigos.  Además de respetarnos mutuamente, éramos honestos y desinteresados. Y aunque el dinero hace falta para vivir, la plata no nos movía. 

En cada cosa, por sencilla que fuera, poníamos alma, corazón y vida, como dice la canción de Los Panchos, trío mexicano que a Canek, gran amante de la música, seguro le gustaba escuchar. 

Nadie me lo ha dicho, pero en los tres años que duró nuestra amistad electrónica (en los emails publicados lo pueden corroborar), llegué a conocerlo lo suficiente para suponer que cuando ingresó en el hospital donde murió, en su billetera y en su cuenta bancaria, si tenía algo, eran cantidades mínimas.

A diferencia de otros, que tienen aché para que el dinero se les pegue fácil, Canek y yo fuimos, somos, dos personas que su única y mayor fortuna la han tenido en sus amistades. 

Tania Quintero

lunes, 16 de marzo de 2015

Un "sobrino" llamado Canek (VII)



Burdeos, martes 23 de enero de 2007

Querida Tania; por fin de vuelta a los encantos de la red. Me estoy poniendo al día; leyendo todos los mails que tengo pendientes, divirtiéndome de lo lindo con los tuyos, y respondiendo rápidamente a unos y otros. Mañana te escribo con más calma, ya es un poco tarde y estoy muerto. Lo bueno es que ya tengo interné.

mil besos, canek

Lucerna, martes 23 de enero de 2007:

Querido Canek, ya me acostumbré a tus desapariciones y apariciones y no cojo lucha contigo.

En cuanto puedas, actualiza Cubonet con nuevos temas de discusión.

Espero que Emil y Noèmie estén bien, al igual que tu padre, hermano y resto de la familia. Un abrazo, Tania

Burdeos, martes 23 de enero de 2007:

La diferencia radica en que esta vez la desaparición no fue voluntaria. Me mudé al medio del campo y el adsl tardó "un poco" en llegar hasta acá. En fin, ya estoy conectado otra vez.

Excelente el artículo sobre la disidencia checa; no estoy seguro pero creo haberlo leído en La Habana, en un dossier sobre la transición checa incluido en alguna revista gringa que por entonces me llegó.

De cualquier forma, alude a dos cosas fundamentales: si bien es cierto que los actores políticos de la transición son los disidentes, también es cierto que los actores de reparto, los simples ciudadanos, serán los actores sociales de la reconstrucción.

En una y otra discusión he insistido mucho en el hecho de estar atentos a los "callados" de hoy, porque mañana, liberados de las cadenas que les impiden hablar quizás tengan mucho qué decir... Nadie sabe. Mil besos, ck

Burdeos, viernes 20 de abril de 2007

Ya estaba casi listo el trabajo de Cubonews; ya había aceptado que esta era una primera etapa (más bien segunda) previa a la salida de El Cubo, cuando ocurrió el "desastre". Lo parí. Me refiero al Cubo.

Esta tarde, un poco cansado -todavía no he dormido, desde ayer en la mañana, y esta noche pinta para largo también- dejé a un lado el trabajo de configuración de Cubonews y me puse a tontear con mi programa de diseño favorito, cuando salió. Conforme iba avanzando en la parte visual en mi cabeza se comenzó a ordenar el contenido, las secciones, el manejo de noticias...

Todos estos días he estado revisando atentamente los diversos sitios cubanos en la red, ya no con los ojos del lector que busca información, sino con los del editor, del diseñador y creo, un poco, con la mirada del tipo que quiere hacer algo distinto.

Cada vez hay más sitios cubanos, lo cual no me duele en lo absoluto, pero si queremos encontrar un espacio propio hay que hacer algo muy diferente, de lo contrario lo más sano sería integrarnos a cualquiera de las propuestas ya existentes.

De todos, el que me parece mejor es Encuentro, pero por una u otra razón tampoco me gusta del todo -hay días en que me parece hasta soso, no sé por qué. Luego hay una bola de sitios "anticastristas" (utilizo el término refiriéndome al tono que emplean, no a una crítica que también comparto) que, para decirlo finamente, a veces me irritan los testículos.

En ese sentido comprendo lo que quiso decir el tal anónimo en tu blog, lo que me jodió es que te lo dijera a ti, tan ajena a esos manejos. Pero a mí también me cansa un poco leer, por decir, Cuba, democracia y vida.

En fin, te cuento por arribita lo que se me ocurre:

1. Quiero retomar tu texto sobre el PSP, ¿lo recuerdas?, pero como la idea central es tratar algunos de los temas "en tándem", le voy a pedir a un viejo comunista anticastrista, que es argentino, que me busque textos de la época escritos desde la izquierda radical, criticando al Fifo. No es cierto que toda la izquierda se postró ante él, ocurre que los que no lo hicieron se quedaron sin voz. Pero hubo (y hay) muchas críticas desde ese lado. Estuve buscando, sin resultados positivos, el libro de Blas Roca. Me habría encantado meter algunos extractos para meter la cosa en contexto. Una lástima, pero tampoco es imprescindible su panfleto... por eso nadie lo tiene.

2. Voy a publicar la Enmienda Platt y mañana llamo a mi amigo, el editor de Barcelona con quien quiero sacar tu libro, para que me busque en su archivo textos de la época; por ejemplo, de quienes lucharon en el Ejército Libertador. También de quienes defendieron la enmienda, claro.

3. He estado escribiendo un largo texto sobre el neonazismo en España y Latinoamérica. No sabía qué demonios hacer con él: ahora lo sé. Tengo que pulirlo y recortarlo porque es muy largo (tengo como veinte páginas y aún no logro cerrarlo). Ya lo tengo más claro ahora. Todavía no sé con qué complementarlo, ya se me ocurrirá.

4. Tengo que llamar a dos amigos, uno en Miami y otro en Barcelona; el primero fotógrafo y el segundo artista conceptual, porque ambos tienen trabajos interesantes que me gustaría publicar y que de hecho me ofrecieron. El fotógrafo me mostró una muy buena serie en blanco y negro sobre Miami (de una belleza un poco extraña, las fotos), y el otro trabaja sobe la temática de la represión política, policíaca y social.

5. Voy a rastrear a ver qué otros textos tengo archivados por ahí, que son muchos. Incluso, tengo varios de un crítico de arte cubano que hace años vive fuera, y me parece que hay uno sobre Los Carpinteros, un colectivo de artistas habaneros bastante interesante. Obviamente, trabajan con madera.

6. Me interesó mucho la noticia que me enviaste sobre Second Life. Ya conocía el fenómeno, aunque nunca he entrado al sitio. Me pregunto si podemos hacer una investigación juntos y firmarla con seudónimo (o no, da igual). Creo que entre tu capacidad de síntesis y mi conocimiento de la cultura digital podemos hacer algo bueno y ligero. Desde el punto de vista social, y cubano: (¿qué haría una jinetera en ese mundo?, ¿un hijo de pincho?, ¿un matón del Canal?, ¿un cuadro del Partido?)... Ya veré con qué complementarlo, sobre cultura electrónica tengo muchos textos almacenados por ahí, aunque no guardan relación con Cuba. No importa.

Tengo muchas más ideas que he estado anotando toda la tarde, pero con esto puedo resumir un poco a dónde quiero ir: la sordidez de la dictadura ya se analiza bastante, con mayor o menor éxito, en multitud de publicaciones. Por supuesto, no quiero renunciar al placer de hacerlo yo también, pero hay algo más interesante aún: la sordidez de la cultura, de la historia, de la vida cotidiana.

Cuando leo en Encuentro, por ejemplo, sus cosas sobre cultura cubana, todo es tan lindo. Y no me malinterpretes, no es que no lo sea, es que esa no es toda la cultura, ni toda la vida en Cuba se reduce a la dictadura (de hecho, ésa ha sido siempre nuestra actitud ante la vida -la tuya y la mía, y la de tantos y tantas más: No permitir que nuestras existencias se redujeran a "eso").

Quiero buscar a alguien que escriba sobre los muñequitos rusos, por ejemplo (creo que sé a quién pedírselo, pero le he perdido la pista en el último año). Hace falta un buen artículo sobre la prostitución (me gustó mucho el video que me enviaste: dice más que un montón de artículos que he leído por ahí). Un ensayo sobre las colas y todo lo que puede ocurrir en ellas. El problema es que cuando leo sobre estos temas, muchas veces no pasan de la queja fácil (me incluyo en esos intentos) cuando detrás de eso se esconde todo un modo de vida.

Ahora, me doy cuenta que hace rato hablé mucho de sordidez, pero no, tampoco quiero hacer una revista sórdida, sino una que invite a reflexionar, incluso a sonreír y a reír -pero no con chistecitos bobos. El problema es que si antes carecíamos de información ahora tenemos una avalancha de ésta, y una cosa que he notado en muchos ambientes, es la onda "castrista" de reducir la vida cubana a cifras: tantos presos, tanto arroz por la libreta, tantos dólares al mes. Sí, todo eso es cierto, pero la vida no es sólo una cuestión estadística, tú lo sabes.

Independientemente de que de vez en cuando escribas un texto largo, lo que sí me gustaría es el ejercicio siguiente: Mira, no necesitamos meter veinte o treinta noticias al día; las noticias están en todos lados y cualquiera que llegue hasta nosotros es porque sabe buscar. Me parece mucho más interesante escoger tres o cuatro buenas notas, relacionadas con Cuba o no (sobre política, cultura, internet, violencia, literatura, equis) hacer un comentario al respecto y ponerlas ahí.

El sitio se dividiría en tres partes: Noticias escogidas y comentadas (quizás ni siquiera todos los días, no lo sé); artículos y ensayos, algunos producidos por nosotros y otros rescatados del olvido; y el foro para mantener la discusión constante y la página viva. Habría también otras cositas: una galería, como te dije; videos y películas (y muñequitos!), colgar poesía o cuentos (o colgarlos por rss desde los blogs de los autores; eso podría ser también). Mucho material histórico (La pinga del Libertador). De todo tipo.

Hace un tiempo hablé con un amigo (escritor de ciencia ficción) de La Habana sobre la posibilidad de que él hiciera desde allá un suplemento literario con autores jóvenes; voy a insistir. Eso sería interesante también.

La verdad, lo único que me faltaba para cerrar el Cubonews era redactar una guía de uso para los que quisieran publicar (explicando las herramientas y tal); pero lo cierto es que cuanto más miraba el sitio más me recordaba a Encuentro, a Cubanet, a Cubanuestra. Y esas publicaciones ya existen, y son buenas, cada una a su manera... Tampoco quería hacer un blog: tú tienes el tuyo, yo tengo que retomar el mío y hasta el gato tiene un blog ya.

Estoy contento. Logré un diseño que rompe por completo con lo habitual en estos medios. De momento, claro, lo tengo sólo sobre "papel" (es un decir, porque es electrónico, pero está en plano): ahora tengo que convertir eso en un sitio web. Es a lo que voy a dedicar la noche, y el día de mañana, y el fin de semana. A eso y a contactar gente, y a revisar materiales y tal.

Por cierto, una vez me pusiste en contacto con un tipo muy listo que creo vive en Asturias. No recuerdo su nombre, y aunque nos hemos escrito varias veces, por más que reviso los miles de emails que tengo almacenados aquí ahora no doy con él. ¿Sabes a quién me refiero? Él estaba muy interesado en el proyecto. Me dijo que le avisara. Y a mí me gusta cómo escribe.

Bueno, querida, dejo la muela que tengo que seguir en lo mío. Besos y abrazos. Dime qué piensas. ck

Burdeos, viernes 20 de abril de 2007

Tania, espero que ya hayas leído mi muela anterior, pero igual ahí te va esto que se me acaba de ocurrir. Podemos hacer un "paquetico" con lo de Moratinos: el texto de El español feo; el mío y uno o dos más (no sé cuáles, lo dejo a tu elección, pero la idea es que se reflejen distintas posturas) más un texto introductorio tuyo presentando el asunto (ya en pasado), analizando las reacciones en la prensa y haciendo un recuento de las relaciones La Habana-Madrid. Por mi parte, estoy buscando algún antiguo texto sobre la diplomacia. No sé bien qué estoy buscando pero algo encontraré. Por lo pronto adjunto este texto del año pasado que encontré en una publicación de izquierda española, otra vez Moratinos.

En fin, a ver qué se puede hacer. Besito, buen día, ck

Burdeos, viernes 20 de abril de 2007

Salud, Tania... claro que estoy de acuerdo, lo único que diría es manejarlo así: tocar el tema como noticia y si hay que poner algún documento para recoger firmas o algo por el estilo, ponerlo en el foro, que después de todo es lo que creo que tendrá más tráfico --o al menos más interacción. Al ponerlo como noticia meteríamos un enlace directo al foro (ya te explicaré cómo).

Ahora, claro que algunas de estas iniciativas merecen algo más (más allá de que se celebre el día internacional de esto o de aquello): el mismo tema de la violencia contra los periodistas o la coartación de la libertad de expresión da para mucho y bien podríamos hacer un "tándem" con eso: hay muchas noticias al respecto (en todos los continentes); hay literatura que toca el tema, hay cine y claro, hay mucha política de por medio.

A eso me refiero: además de las noticias que colguemos cada día (de esas de yahoo o de google o de la bbc), el sitio es más interesante para el lector si además de la notica pura, tal y como la puede leer en cualquier otro lugar, le agregamos comentarios propios; pero además, es importante rastrear temas que permitan ser desarrollados desde varios ángulos para armar mini-dossiers con eso (y según qué tema, y cuanto tiempo y colaboradores tengamos, un dossier completo). Lo de los periodista sin duda es importante y, como bien dices, no sólo desde la óptica cubana.

Por supuesto, con la muela de anoche no pretendía decirte lo que no debes hacer, sino lo que podemos hacer en conjunto para marcar una diferencia real. Tú mete todas las noticias que consideres importantes, y recuerda que el foro es también una herramienta de publicación (como dije, quizás más óptima para el tipo de campaña destinadas a recoger firmas y demás); pero hay que pensar en contenidos de fondo que es lo que hace que una revista lo sea de verdad.

Ahora, revisando en mi disco duro me encontré una crónica que me pasó un amigo de La Habana: Lo que dejaron los rusos. Me la dio para un proyecto que estaba haciendo antes de salir de México y que por la salida misma no pude terminar; pero sirve bien para esto. Tiene un tono similar al de tu texto, y me gusta.

La verdad es que tengo más de mil libros en formato electrónico (word o pdf) y otros tantos ensayos de distintas épocas que he ido copiando por ahí, pero como soy tan desorganizado me cuesta "un huevo" encontrar algo en ese caos. Y me río, porque a pesar de trabajar con bases de datos no he sido capaz de hacer una para organizar todo eso. En fin, algún día lo haré. Por lo pronto te copio lo que encontré que creo que vendría bien con lo de Moratinos, si armamos el paquete ese. Te advierto que respeté la ortografía, puntuación y gramática de dichos textos, luego pondría una nota por ahí. Mientras seguiré buscando, a ver qué más encuentro. Por supuesto, estos fragmentos de libros no son el verdadero contenido del dossier, son más bien como "recuadros" en una revista

Por cierto, ¿viste lo que te envié sobre Moratinos, desde la izquierda española? Lo mismo, exactamente lo mismo que le reprochamos pero esta vez del otro lado. Valdría la pena mencionarlo por ahí también. Bueno, me dejo de muela que tengo que seguir pinchando. Seguimos en contacto... así en la guerra como en la paz.

Burdeos, viernes 20 de abril de 2007

La verdad yo siempre estoy en Babilonia con esas cosas. Yo sólo conozco a ese tipo de lo que ha publicado en diversas revistas literarias. Leí lo de "Fructosito"... tremendo. Me recuerda un artículo de Ichikawa en el que se preguntaba: "¿qué tiene Miami que todo el mundo viene aquí a contar tremendeces?". De todas formas lo entiendo perfectamente. Yo también lo haría. Lo que no estoy seguro es si debemos meter directamente un artículo del Herald; publicar la introducción y mandar el enlace al periódico, por supuesto, de cabeza, es una historia interesante y cruel. Podemos hacer como lo que te dije de los viejos artículos de la diplomacia que te envié: meter la intro en un recuadro, paralelo a tu texto.

En cuanto a los otros textos que tienes, tuyos y de Iván, no dudes en mandármelos. Si no entran inmediatamente de todas formas prefiero tenerlos, así voy buscándoles "pareja", y si aparece "pos luego-luego", como dicen en México; o sea, enseguida. Releí también el del hombre nuevo de Iván, estoy dándole vueltas al asunto, con qué otros textos meterlo. Obviamente con el ensayo que dio origen a aquello: El socialismo y el hombre en Cuba, pero todavía no sé con qué más. Te digo, lo que busco es cruzar cada texto (bueno, al menos los que tratan de temas más candentes) con otras referencias completamente distintas, pero que a la vez guarden relación entre sí. Por eso me gustaría tener acá más textos tuyos y de Iván, aunque no salgan todos juntos. Leyéndolos voy pensando.

Yo sigo aquí, entre diseñando y leyendo; buceando en mis archivos y estructurando el sitio. Un beso, ck

Burdeos, domingo 6 de mayo de 2007

Saludos Tania... La verdad es que he estado con demasiado trabajo en estas semanas, razón por la que no he podido dedicarme a "chismear" por mail. La próxima semana estaré fuera de casa, tengo que ir a dar una conferencia sobre el eterno monotema y muy probablemente estaré sin acceso a internet, así que estaré fuera del aire hasta el próximo sábado o domingo.

Te paso ahora mis opiniones sobre los distintos temas propuestos.

Sobre el Billboard:

Dejando a un lado el hecho de que no me agradan (así, a priori) las personas que escriben refiriéndose a sí mismas en tercera persona ("cada vez que decimos eso nos toman por loca o paranoica", asegura la autora), y el otro hecho bastante desagradable del nacionalismo puro y duro (es decir, me tiene bastante sin cuidado que "nuestra" música no figure en tan desprestigiados premios), paso a comentar lo siguiente: Los Billboard, como los Oscar, no premian la calidad o el talento, sino el mercadeo. Lo diré con dos ejemplos: aunque Britney Spears haya obtenido varios Bills en su categoría cuando estaba en su "mejor" momento, nadie podrá convencerme jamás que es una buena muestra del innegable talento musical "americano"; en contraparte, no creo tampoco que Titanic, pese a los múltiples óscares, sea una excelente película. ¿Entiendes lo que quiero decir? A veces talento artístico y ventas coinciden, pero no siempre.

Por otra parte, la autora toca un tema fundamental, aunque a la postre prefiere ignorarlo para centrarse en teorías conspirativas políticas que no comparto: la tremenda corrupción existente en la industria musical y en el sistema radial. En efecto, no existen las estaciones de radio "imparciales" o "independientes" (unas pocas radios públicas, si acaso): la mayoría obedecen a don dinero, de donde se desprende que el que paga más, más promoción obtiene.